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lunes, 25 de octubre de 2021

Trigésima séptima poesía

 "TIMO" 

(Poema inédito, por amor al organismo que me cuida y por amor a los cuerpazos que deciden leerme)

Hoy vengo a agradecer:
es a un órgano
que no concede melodías,
que genera las células T.
Un creador de salvavidas
por su función autoinmune,
ni se abre ni se hincha
pero se adapta con un tute...
Se esfuerza el muy linfoide
ante extraños invasores,
pareciese que ni le cuesta
por su eficacia sigmoide.
¿Y qué es eso de la linfa?
Pues echa carreras
en un circuito paralelo
al de la hemoglobina,
transparente y no roja
del timo sale sin freno
en alerta y con empatía.
No deja agente desconocido
acomodarse en exceso,
cuando alguno lo intenta
ya esta escrito su destino.
Esto es el timo, no te estafo,
si lo dudas te invito
a que indagues un rato.
Te resultará interesante
saber más sobre tu supervivencia,
esto te curra de manera incesante
gracias a ello regalo este extracto.

Abel Jara Romero

sábado, 23 de octubre de 2021

Trigésima sexta poesía


"PAVOR"

He oído voces en una blanca orquídea,
me ha raspado una esponja marítima,
canto a capela cada mañana una idea,
exhalo berrinches de mi verdad íntima.

Entiendo la vida como un cúmulo de parcelas,
conjunto no textil que la gente empeña
en convencerse que entienden por aferrarse a las apariencias,
¡paso de justificarme ante más caretas!

Claro que tengo conciencia de mis rarezas,
y no me refiero a las que muchos piensan,
sé cuáles son mis perseguidas certezas
necesidades no cubiertas que me aterran.

Abel Jara Romero

jueves, 14 de octubre de 2021

HACER DEL HOGAR UNA ERMITA DEL ARTE Y DE LOS VÍNCULOS


Cuando de una quedada improvisada, sorprendiendo a los invitados entre sí, salen como relámpagos versos basados en lo vivido y sentido. Espero que os guste...

Pionero adentrándose en la ermita,
de apellido cuyo origen germánico significa 'Dios',
me trasladó a pretéritos viajes en familia
contándome sus por Ávila desayunos mientras me entregaba "El don del amor".

Muleta en mano armada fue la segunda en pasar,
nos llenó el buche con perrunillas, rosquillas y de dulces más variedad.
Aún así reservó fuerzas para libros también cargar,
dos me trajo de atractivos títulos que devoraré con ansiedad.

Entonces llegó la rubia mariposilla,
con su portento de hija por streaming,
qué gusto su recitar cerquita con esa vocecilla
a su lado es improbable no tener buen feeling.

Se completó el encuentro con la pareja,
hermosa complicidad a través de miradas,
entre autores, opiniones y editoriales
combinación de silencios con carcajadas.

Abel Jara Romero

domingo, 10 de octubre de 2021

COMUNICACIÓN POÉTICA


En esta ocasión os comparto un regalazo formidable que me sorprendió de un compañero poeta que, además, también decidió leer "La subversión de los vientos" como bien se percibe en la fotografía de cabecera. Fue una sensación de comunicación única entre almas, siendo receptor de sus versos destinados a mi persona y, a la vez, emisor de esos 81 poesías que conforman el poemario. 

"ÁNGEL DE TIERRA FIRME"

Ángel de tierra firme,
de palabras calladas que vuelan,
recogiendo ternura, sensibilidad,
sueños efímeros, locuras,
en el asfalto, en las calles,
en las aulas, en las ciudades
y en las aceras.

En los rostros,
en las miradas,
en sus bocas selladas,
vendiendo quimeras,
sucumbiendo a la tempestad,
resucitando con el rayo de sol que despierta,
con la alegría empujando ilusiones,
arropado por manos tiernas,
palabras generosas y,
corazones de puertas abiertas.

Ángel de tierra firme,
interrogantes que abren tu mundo
y lo cierran,
que guardan sentimientos,
amor pintado de colores y,
sueños en los que fantaseas,
mientras se baten en la noche
y caminan por otras sendas.

Pasión, locura, caricias
que rompen barreras,
impaciencia, excitación
para vivir, soñar despierto,
y recrearte en aventuras nuevas.

Sucumbir en el éxtasis de las palabras,
en su seducción,
recorrer cuerpos, mapas,
tocar con la punta
de tus dedos las estrellas
y sentir la libertad
sin que nada
ni nadie frene los impulsos,
los latidos en tu pecho
y en el alma la esperanza
para salir a escena,
mostrando al mundo tus versos...,
y tus poemas.

Manuel Espejo Jurado



martes, 28 de septiembre de 2021

DESMENUZANDO UNA CUBIERTA SUBVERSIVA

 

'Abel... ¿Y qué es eso de subversión exactamente, qué significa que algo sea subversivo?' Son varias personas las que me hacen esta cuestión que hoy vengo a despejar. Pues es un término que suele hacer alusión a cambios sociales en torno a los valores, la moralidad o la ética... No obstante, puede emplearse también para referirse a una perturbación personal debido a un punto de inflexión existencial o introspectivo. Es como un viento que genera nuevos ciclos a un entorno. 

Elegí como título La subversión de los vientos porque me arrasó de forma inesperada conectando mi mente dos de mis inquietudes: la naturaleza y mis lecturas. Además, fue como que todo encajaba puesto que al reflexionar y analizar la obra supe que había dado de lleno con el idóneo. Respecto al título reflejado con fuente cuyo estilo evoca estar sufriendo un vendaval, llama la atención de los lectores cuando se percatan que está en francés. Uno de mis sellos como autor es titular desde otros idiomas porque creo fervientemente en que un verdadero lector o creador de palabras va más allá de las fronteras de su propia lengua. En este caso, tuvo mucho que ver también que es el idioma nativo de mi madre y, por ende, siento que la cultura francesa ronda muy dentro de mí, por lo cual hay cierta necesidad de llegar a manejarme con la soltura suficiente como para versar a través del francés. 

La fotografía duplicada, a modo espejo, que conforma como un todo la portada y contraportada de la cubierta, para mí era importante que estuviese presente para que el escaparate del libro rezumase dos valores que cobija el poemario: el esfuerzo humano y la perseverancia. Y es que ese rayo lo capturé, tras las gotitas de lluvia en mi ventana de la habitación, sin trucos ni comodidades tecnológicas, desde el empeño de lograr una imagen que me hiciese estar al menos satisfecho en lo concerniente al arte fotográfico. Si no hice quinientas capturas de entre las que seleccioné esta, no hice ninguna. 

Hoy día, respecto al mundillo editorial, puedo sentirme orgulloso de mi trabajo previo a lanzarme a publicar, ya que no decidieron modificar ni el título -sí lo acortaron, ya que en origen tenía como subtítulo 'cuarto de siglo'-, ni la base esencia de la cubierta con esta imagen propia.

Respecto al elemento de la rosa de los vientos, fue una idea brillante de la diseñadora de cubierta: Anna Agudo Aguilar. Me encantó porque potenciaba esa necesidad de entregar pedacitos de mi ser y, a la vez, ser coherente con la obra y con el sumarle valor artístico. Quienes me conocen o me siguen sabrán que el océano, origen de la vida en nuestro planeta, me atrae por tanto que contiene: desde el oleaje espumoso de su superficie, hasta lo místico en sus ocultas profundidades. Por esto, todo lo que rodee al mundo náutico tiene automáticamente mi atención, porque conecta conmigo. Del mismo modo, lo hace aquello en lo que más tarde caí: es un símbolo muy usado para relajarse pintando e incluso dibujando mandalas. Y es que recordemos que calma y seguridad para sus supervivencias es lo que otorgaba a los navegantes este elemento que muestra los rumbos en que se divide la circunferencia del horizonte, utilizándose pues para conocer la dirección de los vientos.

En la solapa de apertura, además de una pequeña biografía está la foto de autor acompañando. Tampoco está escogida al azar o por estética -las tengo en las que salgo más favorecido-. Como he comentado, para mí era importante que todo tuviese unicidad, hasta el más mínimo detalle. Es por ello que muestro tan solo mi cabeza sin cuerpo, como flotando o levitando, reflejando una mente como movida o suspendida por el viento. También aporta un extra muy yo, la relevancia al acto de la escritura en sus dos vertientes: a mano y a máquina. 

Para culminar, en la solapa de cierre, se puede disfrutar de una pequeña sinopsis cuyo encabezado lo custodia el dios Eolo. Una aportación artística más, la mitología, con la que concluyo este desmenuzar del total de la cubierta, no sin antes dejaros con un poema inédito en honor a este dios de los vientos. Espero os guste. 

"Eolo"

Sopla atemorizando a las páginas,
remueve las letras entre un ordenado caos,
ventisca seleccionando versos cual dádiva
remolino en un libro convida a todo lector.
Es brisa o es galerna, quizá ambas producidas por un dios,
huracán o ausencia emana de las estrofas,
todo revolotea en el juego de este bribón
que ahora de las solapas del tomo hace su panteón.
Un ciclón en sí mismo, capaz de adentrarse en cada individuo,
bufa imponente tronando alaridos,
atrás queda nadie de los sentimientos insuflados
cuyas emociones este torbellino ya te ha manifestado.



lunes, 20 de septiembre de 2021

FIRMA DE "LA SUBVERSIÓN DE LOS VIENTOS" EN PLENA #FLMADRID21


¡Pues se agotaron los libros! Día 20 de septiembre del 2.021, inolvidable...
Por encima de ese hecho anecdótico, medio disgustillo por todos los que se fueron sin sus ejemplares firmados después de desplazarse, me llevé mucho bonito. Eso traspasa incluso a la literatura y al arte, porque son líneas con mucho arte escritas en el recorrido de mi vida. Son momentos, compartir.
Hubo una regresión plena a la época buena del instituto de la mano de profesoras, mi alma dio un vuelco al ver a ese hermoso grupo que me encontré inesperadamente allí. Faltaron algunos que no quiero dejar a un lado y que tengo a menudo presente en mi interior. Y no tan solo profesores, también mi fisio y una amiga de los que conservo de aquella etapa representando a todos los alumnos que me acompañaron. Incluso estuvo una personita que se escapó de esta vida para irse a otro plano hace unos años y que conectaba tan bien con todos los que nos reencontramos. Va a ser verdad que este año, la #FLMadrid21 fue la #FeriaDelReencuentro.
Por supuesto, ese grupo juvenil con el que tantas risas y buenos momentos voy acumulando. Y mis chicas, "mis pibonsetes" más por lo que albergan que por lo que se ve en apariencia. Incluso las que no pudieron asistir pero que al leer esto saben quiénes son. Amigos que valen un potosí y a los que quiero saber conservar a mi vera, sea en verso o en prosa, entre libros o entre abrazos.
Los tertulianos, que son mucho más que esa etiqueta para contextualizar y que me conmovieron mucho con su presencia. Tan solo uno de ellos fue el afortunado que se llevó el libro dedicado, pero seguro que pronto podré ir firmando uno a uno con el mismo cariño. Mi amigo y prologuista Juan José, con quien me quedé con las ganas de pasar más tiempo y hacernos una foto solos en honor a esa fusión entre su gran prólogo y mi obra. También agradecer a quienes compraron libros otros días y no me encontraron, a los cuales envío un abrazo sincero y mis disculpas. Los viajes a Francia tuvieron también su protagonismo capturando una foto con una persona que me trasladó allí, aunque eché de menos a otras personitas que también conocí allí y que no pudieron acudir.
Me nace escribir unas palabras a todos esos desconocidos que se acercaron a preguntarme de qué iba mi poemario y a hacer fotos al cartel asegurándome adquirirlo a través de la web: eraseunavez.org/subversion-vientos De esas almas aún sin descubrir, me quedo con una entrañable mujer acompañada por su mascota que me lamía la pierna mientras su dueña indagaba en mi obra.
Y no puede faltar mi familia, que también se ausentaron miembros pero les tuve conmigo. Gran apoyo, motivación y desparpajo para animar el cotarro y atender cuando yo estaba ocupado.
GRACIAS, A TODOS. MUY EMOCIONANTE, UN DÍA QUE VA A PASAR A LA HISTORIA PARA MI ALMA. LLOROS, CARCAJADAS, CONVERSACIONES PROFUNDAS Y COMPLICIDADES.
A quienes no pudieron asistir, deciros que online está disponible y es cuestión de poner la excusa de la firma para abrazarnos y así poder dedicároslo.
¡OS QUIERO, SENTIMENTALOIDES MÍOS!

viernes, 10 de septiembre de 2021

LANZAMIENTO DEL POEMARIO EN LA FERIA DEL LIBRO MADRID


Vivido día existencial el de la inauguración de la #FLMadrid21. Allá que fui yo, bien preparado con el cartel promocional de mi firma como autor presente en el evento literario del año. Casi cumpliendo la década sin publicar un libro, querido lector, volví para mostrarte que podía volar -como diría Robin Klein- trayendo mi capa en forma de poemario, una capa que tan solo ondea con vientos subversivos para impulsarme en la trayectoria vital de las letras que, al fin y al cabo, es la proyección de mi ser más emocional, intelectual y profundo con la ingente necesidad de redescubrir los recovecos conocidos e identificar aquellos que me amplificarán como alma dentro de un mismo cuerpo.

Y allí, en el tradicional Paseo de Coches ahora denominado Paseo Fernán Núñez del capital Parque del Retiro, paseé de lo lindo, sí, tanto fue así que hubo un momento en el cual fui la velocidad de los jardines recordando la reciente lectura de Eloy Tizón mientras sonreía a los viandantes del recinto que me miraban atónitos zigzagueando entre ellos. Quizá no sea la más eficaz de las metodologías promotoras, pero es mi autenticidad puesto que así voy cuando disfruto en soledad por senderos improvisados sumido en los paisajes al compás de mis pensamientos. Y en mi esencia, se me acercaron niños curiosos, se tropezó alguna chica torpona -de mis preferidas por desbordar un mundo interno caótico de lo más interesante en ocasiones- y aproveché para soltarles mi obligado discurso para verlas en diez días listas a que les dedicase un ejemplar, me palmeó el hombro con aprobación algún que otro hombre cincuentón, sexagenario e incluso septuagenarión... Conocí, sin darme tiempo para conocer de verdad, a personas diversidad hasta el punto de que algunas andaban con tal libertad natural, esa tan necesaria y anhelada, que desde mi posición me era inevitable advertir los calzoncillos marcapaquetes o las negras bragas de encaje. ¿No te resulta sensual ir sexy a una feria cultural? Erotismo mezclado con la flexibilidad mental que concede ser un/a ávido/a lector/a sin que ello derive en que al día siguiente sea noticia por culpa de algún/a desalmado/a. Porque sin duda también di con muchas personas sexys por lo que desprendían en su conversación o en su comunicación no verbal. ¡Quién dice que en el multiverso de las páginas no quepan las virtudes interpersonales!

Eso sí, te admito una cosa, también fui mucho a mi bola. Y te contaré esta parte del día, la de cómo me dejo fluir sobre la marcha escuchando a mis prioridades internas, mediante un poema. ¿Te hace?

"Lo necesitaba"
De buen yantar con mi editor,
la confesión no se hizo esperar:
-¡ha llegado, Abel, en un rato al expositor!
No veía el momento de palpar un ejemplar.
Pero cómo será la naturaleza humana
que, a sabiendas de que ya podía olerlo,
mi mente y cuerpo reubicaron mi ansia
postergando la ilusión por natural deseo.
Alejado unos minutos de libros y gentío,
crucé el umbral a la cercanía del pavo real.
Qué sensación conectar miradas con brío
comunicándonos entre especies con equidad.
Me quedé quieto, le concedí toda libertad.
Qué hermosura cuando dibujó círculos
siendo yo su cercano epicentro,
qué hermosura siendo él quien me vino a contemplar.
Su colorido plumaje me entremezcló mis pensamientos,
y entonces marchó con su belleza y majestuosidad.


La verdad es que creo fervientemente en lo crucial que es darnos lo que el corazón, que no los impulsos, nos solicitan para recargarnos y así no dejar de disfrutarnos. Pues eso, que este momentazo de vinculación con la naturaleza, fue previo por elección al esperadísimo instante de todo autor, el de tocar y oler por fin su propia obra en formato físico. Qué decirte de las sensaciones que me arroparon esos primeros minutos de fusión entre mis manos y el pequeño hijo literario... pese a ser el segundo, la inmensa entrega de honestidad, experimentación técnica y divertimento plasmado, fueron de los tantísimos motivos para que me recorriese un cosquilleo desde la boca del estómago hasta la cabellera. Para más inri, todo ello se magnificó con la increíble sorpresa de la primera venta sin dar siquiera tiempo a poner el precio. Fue por parte de una persona que no esperaba para nada, aún no nos conocíamos en persona y ni me había avisado de que se pasaría porque ni él lo había planificado. Fue de esos maravillosos arrebatos que dan antes de entrar al trabajo. Y a mí... a mí me auguró unas vibras excelentes para el veinte.

Más o menos, a grosso modo, así fue mi andadura en la apertura de la feria. Intentando adentrarme en los sentimientos de las personas, alejado de los medios, o eso creía yo hasta que Mr. Google me avisó de que había un artículo en el cual me nombraban -qué minucioso filtrado tiene ya esta red virtual, tanto que asusta-. A seguir recaudando vivencias, gratas sorpresas derivadas de lo que nos une a ti y a mí, comunicarnos sin prejuicios a través de la palabra. Así podemos hacerlo si decides adquirir "La subversión de los vientos", o si decides regalárselo a alguien. Gracias de antemano.



miércoles, 1 de septiembre de 2021

La crudeza de algunos intervalos vitales

Isabel nos eleva por su escalera de caracol, o quizá nos descienda hasta dejarnos los pies, la mente y el alma sobre la realidad terrenal.

Arropa al tiempo primero, le confiesa ser hogar del cual escapar en ocasiones. 'No pensar qué habrá detrás de la ventana. No quieres saberlo.' Y es que 'eres materia en suspensión. Esperas.' Así sucede a veces, creemos que desaprovechamos intervalos temporales pero, realmente, maduramos nuestra existencia. Entre soledades decides estar con compañías reminiscentes, cual flashback. 'Pensé si serías el eco profundo de la cueva que guarda elementos de rescate'. Porque aunque sea por un ente invisible, por un metahumano transferido de la mente al mundo físico, a veces necesitamos que nos rescaten. Para eso también hay tiempo, tanto como ha de haberlo para rescatar a quienes lo precisen -y muchas otras veces incluso a quienes no lo precisan-. Yo también 'busqué la huella de quien pudiera abrazarme' y la vida me 'sorprendió con almas blancas'. Es lo que tiene el tiempo, sus intervalos, que contienen soledades y regazos al igual que sufrimientos y felicidades.

Por ello, también afloran vuelos. Vuelos plasmados en este título. Vuelos de todos y vuelos exclusivos. Vuelos como si fuésemos niños. Vuelos para huir cuando 'hay fuego al final del horizonte y el agua no pudo apagar las llamas'. 

Entonces aparecen ellas, se materializan las palabras entre nubes de algodón y de humo. Palabras habladas, palabras calladas y palabras de incógnito entre silencios. Y llega la personificación de términos como 'comunicación', 'aceptar', 'espuma', 'please' o 'atmósferas' que se crean con diosas como Afrodita, generadora de vida con su belleza y sensualidad. O su semejante romana cuando esta griega mira su reflejo y ve a Venus. Porque, como todos, dependiendo de sus intervalos emocionales no siempre se siente griega ni siempre romana. Tiene palabras de pensamientos entre los cuales vuela en tiempos diferentes siendo Afrodita y Venus. Combatiendo así las balas, evitando caer en trincheras. Toda una guerrera cuya valentía no hace falta ni nombrar por su evidencia. Quizá no es tan solo Afrodita o Venus, quizá también es Isabel e incluso su hija Raquel -quien le dedica unas palabras acertadas en la contraportada-. Dos mujeres que, como las mitológicas diosas, poseen latidos de fuego y latidos nocturnos. 

Todo concluye regresando de las luchas, de los cielos surcados y del propio tiempo, al papel para allí retomar apuntes. Entregada a ellos, crea su 'akelarre' natural con una 'escala musical sobre la hierba'. Y entre melodías yo también quiero ser, yo también quiero lograr 'el cuerpo y la mente en unicidad'.

lunes, 30 de agosto de 2021

Estrategias de la psique


Mi mente me recriminaba. En realidad, una parte de ella reprendía a la otra, pues son la misma con capacidad de unificarse trabajando en sociedad y, a la vez, con la facultad de disgregarse por la intencionalidad necesaria de realizar despertares a las neuronas que pretenden, en un momento dado, quedar deambulando adormecidas. ¡Espabila, ponte la pilas! Cómo es el arte, que cuando lo descuidas un mínimo te grita para no dejar de saborearlo, o para no dejar de saborearte. Y entre todas las disciplinas y corrientes artísticas, he reanudado con el cine. 

El cine de Ingmar Bergman. Cine sueco. Cine del 66, en blanco y negro. Cine reflexivo, psicológico. Una película titulada "Persona". Recomendada por una gran persona, por una mujer. Protagonizada por dos mujeres, o por un mismo ser. Ser o no ser, disyuntiva filosófica y existencial. Somos o creemos ser, ambas opciones y ninguna. ¿Nos escuchamos a nosotros mismos? De eso va un poco. ¿O acaso buscamos maneras de huirnos? De eso va otro poco. También va una pizca de erótica, queda de manifiesto antes de cumplirse el primer minuto con un fotograma dirigido al subconsciente por su escasa duración -menor a un segundo- de una dureza fálica. Quizá fuese de los miembros cuya orgía es relatada, quizá fuesen los genitales masculinos culpables de la locura desatada. Una locura muy cuerda, ¿pues qué mente soporta la frustración de no ser madre, queriéndolo ser y habiéndolo sido, pero habiendo tenido que abortar? ¿Cómo no desdoblarse, cómo no crear yo alternos? Y aún así el personaje principal encuentra fuerzas para amarse profundamente, para volver a fusionarse a sabiendas que, al amanecer, se abofeteará y escapará de nuevo lejos de su versión dolorosa y a la cual desea dañar, mientras esa otra versión lo único que pretende es estudiar a la primera, contemplarse con la esperanza de encontrar el punto que le ayude a sanar. O, al menos, que le permita continuar. 

Continuar... ¿cómo lo haces tú, cuáles son tus recursos y estrategias internas, enrevesadas en ocasiones, para continuar con la traumática vida individual y colectiva? Bergman lo hizo escribiendo desde el hospital con su neumonía, en su libreto. Desahogar es fundamental, no temer a la vulnerabilidad. ¿Crees que los que no se permiten contar sus debilidades son realmente tan fuertes como sus apariencias pretenden mostrar? En cuanto sabes, aunque sea de pasada, de qué va la vida, hallas la certeza de que justamente ese tipo de personas son los que más fragilidad albergan. Son quienes más precisan aprender a amarse bien en lugar de mucho. 



"Toda la ansiedad que llevamos con nosotros: nuestros sueños frustrados, la incomprensible crueldad, nuestro temor a la extinción; han erosionado lentamente nuestra esperanza y cualquier otra salvación. El bramido de nuestra fe y la duda contra la oscuridad y el silencio, es una de las pruebas más terribles de nuestro abandono y de nuestro aterrorizado e indescriptible conocimiento."

martes, 3 de agosto de 2021

Intencionalidad léxica

¿Te consideras más ávido o más ambicioso?

Hoy quiero poneros en esa tesitura, pese a que bien sabéis que huyo de las etiquetas. Lo hago porque continúo observando al lenguaje -uno, que tiene tanta pasión con contemplar que hasta contemplo mi lengua-. Y pensando, he querido hacer esta reivindicación en beneficio de las palabras, que son usadas con ligereza y al tuntún muchas veces. Sin embargo, todo término tiene su momento en cada contexto y alberga la capacidad de hacernos sentir unas delicadezas u otras.

Es probable que sea más común definirse como una persona 'ambiciosa' cuando queremos expresar deseo de progresar huyendo del conformismo. Pero, ¿qué evoca la palabra en sí misma? Porque, sin duda, contiene una serie de sensaciones a difundir con su uso. Por un lado, transmite cierto grado de camaleonidad por ese inicio 'amb' que bien podría aludir a bipolaridad, capacidad de adaptarse. Por su semejancia fonética combinado con lo que persigue definir, puede recordar a 'avaricioso'. ¿Crees que ser ambicioso puede poseer trazas de egoísmo? Uy, ¡qué raíz tiene esta última palabra! El ego, cuánta lata da y cómo se hace presente de forma descontrolada. Sin duda, si hay retazos de él en 'ambicioso', o si lo hay de escasez en generosidad, no quiero meterme ni que me metan en ese saco. 

Y, entonces, ¿mejor ser ávido? Bueno, como siempre intento divulgar, no se trata de ser mejor sino de ser honestos con nosotros mismos. Si profundamente no te rechina la palabra 'ambicioso', úsala sin miedo pues forma parte de nuestro diccionario y está muy implementada. Pero si realmente leyendo esto, o desde antes de leerlo, no acaba de identificarte, quizá te represente ser 'ávido'. Su inicio emana vuelo, ir hacia las alturas pero con el esfuerzo y las complicaciones necesarias que enseñan a un ave a no morir o perjudicarse en el camino hacia surcar los cielos. 


¿Con qué sinonimias te sucede esto de sentir la intencionalidad de nuestro amplio vocabulario?

miércoles, 21 de julio de 2021

Fauna, ven a mí

Va a ser verdad que estar receptivo o predispuesto imanta, de algún modo y en un momento dado, que sea la inquietud la que de pronto esté receptiva y predispuesta a ti. Me explico... ¿os acordáis de la entrada de hace unos días sobre la mantis modelukis que posó llamando mi atención? Pues el hecho de dejarme conectar de forma natural por la llamada de mi entorno y su vida en él, está haciendo que yo sienta que es la vida de mi entorno la que está empezando a ir en mi búsqueda. En los últimos días he tenido visitas sorpresa de inesperados seres, y no, no hablo de extraterrestres 😜. 

No todas las veces he podido, o no me ha nacido por preferir disfrutar del instante plenamente, sacar fotos de estos visitantes que os hablo. De los que sí, os he dejado las imágenes.

Hace unos días reflexionaba mirando por la ventana, cuando en mi alféizar o poyete -en algunos lugares, también llamado muy acertadamente el vierteaguas-, se posó un saltamontes de alas azules. Quizá pueda resultar para algunas personas un insecto desagradable por su morfología, pero os aseguro que cuando echan a volar/saltar y ves ese hermoso azul de sus alas es inevitable quedarse embelesado. Sobre él leí tras su visita y me dejó pensativo un dato: viven en lugares secos y calurosos. Ya que no había visto un ejemplar antes, ¿será cierto que estamos en Madrid, o en España, adoptando un clima más desértico? Como he dicho otras veces, puede que influya mucho que lo que observo en este ahora no lo observaba antes y eso me haga creer realidades que siempre han estado ahí, no obstante es un hecho demostrado que debemos cuidar muy mucho nuestro planeta por nuestro propio bien. En fin, os hablaré ahora de otra compañía que tuve, de esas que no fotografié. 

Estaba yo cantando en mi habitación, con la ventana abierta, (lo hago fatal, pero me encanta hacerlo desde pequeñito, lo vivo, y además está muy recomendado para ejercitar aparato respiratorio), cuando noté que justo en un cambio de tono sucedió: un gorrión se arriesgó a ponerse en el umbral de mi ventana, casi dentro de mi cuarto, mirándome y cantando conmigo. Fue muy bonito, me hizo sonreír entre lo espontáneo que me resultó y el compás surgido. Seguiré cantando a los pájaros, a las personas aún no me atrevo por respeto a quienes se dedican a ello. 

Por último y para que este texto no sea excesivo, os relataré un tercer caso de vínculo con la naturaleza. Exacto, el ave de la foto: de la familia de los pájaros carpinteros, un pito real ibérico. Estaba con una amiga en el parque Payaso Fofó, en un momento con tintes esotéricos, cuando la presencia de este bello animal acogió toda nuestra atención. Su perfilado de un intenso rojo sobre su cabeza nos enamoró. He leído que no les gusta nada sentirse observados, sin embargo nos concedió fotografiarle y regresar cerca de nosotros de nuevo tras un vuelo precioso. 

Y con esto ya voy despidiéndome hasta el próximo post, quizá sea de naturaleza, quizá literario o a lo mejor emocional. El caso es ser auténtico, lo suyo es ser natural. 

Un abrazo enorme y sincero a todos

sábado, 3 de julio de 2021

¿En serio, todavía?

Dicen que hay poemas que no precisan letras, simbologías o espacios en blanco; dicen que hay poesías que se generan por instantes de gran impacto, por una mirada intensa sosteniendo el aire entre ambos; en el Restaurante El Barril de las Letras, al son de "You'll never be alone" de Anastacia, no se ausentaron esos versos no escritos. No hicieron falta plasmarlos en papel, se escribieron entre las paredes del sitio. 

Pero quiero ahondar en un tema, en uno social del cual me gustará saber vuestras percepciones. ¿En serio, todavía, si se ve en una capital de un país como el nuestro, en pleno Madrid, a un chico en silla de ruedas y a una chica mulata se asume automáticamente que es una "cuidadora" acompañando al pobre discapacitado? Doble prejuicio, ¿no? En la foto, una relación cuidada de 20 años, una relación que no surgió ni por yo ir sentado ni por ella tener una tonalidad más oscura en su piel. Sacar a nuestros respectivos perros nos cruzó en un césped, la ilusión de seguir viéndonos y descubrirnos día a día nos mantiene. Hemos pasado tantas cosas diferentes... nos hemos ayudado mutuamente. Y ambos coincidimos en que un recurso que nos fortalece es que nos retroalimentamos en lo que individualmente vamos aprendiendo, nos enseñamos y nos dejamos enseñar. Crecemos más allá de la edad. No sé, puede que ni siquiera merezca escribir sobre esto, pues es una obviedad. Sin embargo, me nace hacerlo porque aún nos damos cuenta que al vernos persiste esa absurdez mental. No prejuzguemos por altivez ni por aparente debilidad, las personas siempre nos pueden sorprender y entre vínculos aún más. 

Feliz mes de julio.


PD: os dejo foto de los platos que nos pedimos, hacía tiempo que no disfrutaba tanto de una lubina ¡qué mezcla de sabores y suavidad!

PD2: cómo les rentó mi rampa portátil, ojalá se animen a adquirir una así que puedan guardar en cualquier lugar y les venga bien a futuros clientes usuarios de sillas de ruedas pesadas. Que nadie se quede nunca fuera, todos sumamos.



miércoles, 16 de junio de 2021

¿Somos fragmentarios o fractales?


Cuando me pongo intensito, a colación de la formación más espiritual o abstracta del ser humano, relaciono y aglutino no imaginas cuantísimos elementos, ideas, sentimientos y conocimientos. Y es lo más apropiado, desde luego, pues la vasta complejidad que deriva en ser humano no deja otra opción que la de ser creativos a la hora de reflexionar o construir hipótesis sobre qué somos y qué contiene cada grano que nos conforma.

A veces nos pienso como una esfera, en origen. Una esfera de energía transformada de un acontecimiento o existencia pretérita. Esa esfera sería el alma y su material corpóreo sería la manifestación única de proyectar la perfección imperfecta desde la cual deriva todo lo demás: en cuerpo y en espíritu improvisadores. A partir de ahí, en el vientre materno y por la intervención inapelable de esa otra vida, se inicia según mi visión nuestra fractalidad. Nos ramificamos por fuera, en miembros como brazos y piernas que se abren en dedos; y nos ramificamos o fractamos también por dentro, con interpretaciones del amor o del odio como ejemplos genéricos frente a interpretaciones más sutiles. Y lo maravilloso de ello es que cada fractal es fiel a esa prístina esfera, por lo que por mucho que en apariencia podamos detectar como semejante en otros individuos cercanos, en realidad contiene diversidad exclusiva esperando su sentido de ser así y no de otro modo. Cuando somos adultos, incluso siendo aún jóvenes, son tantos los fractales acumulados en toda nuestra conciencia e inconsciencia, en toda nuestra piel y huesos, que el bello caos resultante dignifica la labor del principio existencial.

¿Dónde siento yo la distinción frente a vernos como seres fragmentarios? Pues en quebrarse, que sin duda también sucede. Nos rompemos en cicatrices de cortocircuitos corporales, modificaciones de nuestros fractales; nos deshacemos entre reinicios emocionales desvanecedores de microfibras pertenecientes a aquella bola de cristal repleta de macrorrelámpagos, chispas que se apagan en la adultez a través de decepciones o abandonos de inocencia. Pero todo ello no somos, todo ello son repercusiones que nos crea quizá cierta identidad, pero alejada de las profundidades abismales del ser.

"Fragmentos de una autobiografía imposible", de Javier Del Prado Biezma. "Voluntad de horizonte y añoranza de morada. Identidad y alteridad en el viaje existencial literario", la última obra del mismo autor.

¿Cómo se entrometen los viajes entre tanto fractal y/o fragmentario vital? No han de ser necesariamente salidas a la aventura kilométricas, de hecho en muchas ocasiones los más eficaces viajes son de trayectorias con movilidad invisible. Aunque sí se pueden percibir de alguna manera, pues cada cambio producido se refleja manifestando su hueco en la palpable realidad. Pero respondiendo a la cuestión que nos ocupa... esto mismo es un viaje. Así que, inevitablemente, los viajes no es que se entrometan sino que son parte persistente de cada fractal y de cada fragmentario. Quedarse quieto, sin salir, puede ser un viaje con muchos destinos posibles. Moverse demasiado, no parar, puede llegar a ser una ausencia del ser huyendo de la observación hacia la vida. Quedarse quieto, sin salir, puede ser rendición y vacío, puede ser no ser nada. Moverse demasiado, no parar, puede ser hambruna insaciable de estímulos sensitivos e intelectuales.

Decidir viajar todo el rato, decidir seguir creando fractales y fragmentarios. Decidir sin decidir qué decidiré mañana, decidir decidiendo lo que el ayer me obliga a decidir hoy.

jueves, 10 de junio de 2021

Sentipensantes

Anoche, tras la tertulia habitual de los martes del Gran Café Gijón Madrid, María José Muñoz Spínola me citaba por privado a Unamuno: "pasar la razón por el sentimiento y el sentimiento por la razón". Que se retroalimenten con la misma fuerza e intensidad ambos aspectos, que se armonicen haciéndonos sentipensantes. Y ya que abordo a la armonía, estuve en resonancia con María José cuando indicó en su ponencia que requiere tal estado a la hora de crear en su oficio de la arquitectura.

También conecté con sus palabras cuando sacó a relucir al Panteón de Roma, ese templo antiguo que poco le queda para cumplir 2.000 años levantado. Bajo su cúpula estuve una vez, dicen que es la cúpula de hormigón sin armar más grande del mundo. Y no me impresionó precisamente el tamaño ni sus materiales, aunque entiendo que para un profesional de la arquitectura es casi instintivo, lo que me produjo fue una especie de catálisis genética o ancestral. Como si mis células se remontasen a otras de pretéritas generaciones y me reprodujesen cual holograma mental, abstracto, el transcurrir de la humanidad durante tantos siglos. María José, por su parte, contó ayer que cuando se adentró en este edificio su sobrecogimiento le dejó sin respiración y, explica, que la sensación fue de ausencia de sí misma. Resulta curioso que la antigüedad, el arte y la esencia de una obra pueda permanecer intacta y transmitirse del mismo modo que lo hacen sus columnas.
Nombró a muchos referentes arquitectónicos, pero me agradó en concreto lo que María José transmitió con Matilde Ucelay y su esquina madrileña, una de las mejores resueltas: la del edificio Castaño. Conociéndome, no tardaré mucho en ir a contemplarlo para ahondar más en todo lo que le rodea y para averiguar qué sentires me desprende estando a sus pies.
Precisamente en relación directa con la observación, pude indagar en la perspectiva axonométrica gracias a que fue nombrada por una de las participantes en la exposición de María José. Está claro que por mucho que se mire, siempre quedan opciones de gafas ocultas o poco conocidas. Y en mí mismo, ¿cuáles serán los ángulos más secretos, imperceptibles e inesperados incluso para mí? Dime cómo me ves y quizá vaya pudiendo construir un yo más completo. Yo, a María José, la veo justo así: sentipensante.

En el interior de El Panteón de Agripa en Roma
2013



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PODER NO DEPENDE DE NUESTRA CONDICIÓN FÍSICA O DE LO QUE NOS RODEA, PODER DEPENDE DE LA DISPOSICIÓN INTERNA DE CADA UNO. Y YO, ¡PUEDO!
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