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miércoles, 6 de enero de 2021

Reyes Majísimos por adelantado, con notición ilusionante, y Reyes Magos mordiendo páginas en blanco

Sé que a estas horas ya están las redes inundadas de paquetes con envoltorios navideños, pero por aquí pasan los Reyes Magos como último destino vallecano por un trato pactado desde hace años para merendar juntos y así entretenerme con sus secretos más ocultos de esta noche ajetreada. Aunque, ¿sabéis qué? ¡Este año me han sorprendido sobre manera por adelantado!

En la tarde previa a la gran noche, se compincharon muy hábilmente con . Recibí una inesperadísima llamada telefónica de su editor con la buena nueva: tras realizar la valoración de mi poemario, ¡APUESTAN POR MI MANUSCRITO PARA LANZARLO EN MARZO/ABRIL! Y hay más: me conceden la
gran experiencia
, que tanta vitalidad me va a aportar, de participar en su caseta de la Feria del Libro en cuantito nos lo permita esta pandemia, sea como siempre o aplazada. Al colgar me arrasó un sentimiento: visualicé el poemario cuyo prólogo era autoría de . Por coherencia emocional, por cada sonrisa dibujada desde pequeño y por regalarme crecimiento en tantos sentidos. Antes de concluir el día aceptó la propuesta. SERÁ MÁGICO VERNOS UNIDOS EN EL MISMO TÍTULO. Gracias, amigo. Un gracias enorme también a la editorial, por supuesto.
A cambio tuvieron una petición preciosísima: que pusiese en el árbol navideño una tarjetita para que formase parte de mis regalos (sin despreciar al resto, este sin duda va a ser inolvidable). Pues allá que ello estimuló mi creatividad y me vi de pronto pincel en mano elaborando una especie de placa de diseño abstracto. Lo hice dejándome llevar, sintiendo y sin reflexionar ni ojear técnicas. Pido disculpas a quienes realmente son talentosos de la pintura. Tras finalizar con el pincel, le di el toque de escritura y, como colofón, me decidí a barnizarlo para abrillantarlo y fijarlo. Aunque me supuso un enorme esfuerzo, fue muy reconfortante ver el colorido resultado.
Y hoy... esta tarde han llegado esos regalitos tradicionales para darle un plus decorativo a mi habitación con un tiburón blanco y un tiburón tigre. También se ha mantenido la constante de las libretas anuales, concediéndome el caprichillo de que para la del 2021 me apetecía tener en portada el árbol de la vida. ¿Qué dirán las hojas al llegar diciembre? Sin duda, pinta repleto de aire fresco. ¡QUE EMPIECE LA AVENTURA!



domingo, 3 de enero de 2021

Libertad individual, libertad frustrada

Ayer inicié la primera lectura del año. Se trata de un psicoanalista alemán, Erich Fromm, creador de "El miedo a la libertad" (lanzado en 1941, en EE.UU.) Ya en su prefacio pude tomar estas notas y realizar esta primera reflexión propia sobre el tema abordado.

Para potenciar la libertad positiva, mediante la intelectualidad, lo emocional y lo sensitivo, se precisa dedicación individual que tiene como consecuencia colateral la locura por carencia afectiva y social. Mi conclusión es que lo inteligente es ser moderado: sacrificar, sin llegar a su extremo, un poco de esa necesidad de interactuar con los demás para así, cuando nos permitamos dar ese paso, tener integrados unos pilares para contagiar positivamente esa libertad a la sociedad, evitando así que se produzca la peligrosidad de que sea a la inversa contaminándonos de la conformidad y de las banalidades que atrapan a las masas. 

La teoría de todo esto parece razonable, incluso óptima para nuestro bienestar individual y colectivo. Pero es verdad que siempre se complica todo en un día a día en el cual manejar diferentes facetas del mundo ordinario mezclándose con el mundo interno de cada uno. Aunque siempre es un gran paso identificar para poder focalizarse. 

Quizá la libertad real sea colectiva, pero esta sea muy compleja por lo diversos que somos entre sí. No obstante, igual que se percibe esa unidad inconsciente hacia el consumismo en ciertos productos concretos, lo mismo sucede en lo abstracto del ser humano. Al final perseguimos, como especie, la evolución. Y aunque ello requiera muchas veces esfuerzo, por lo general estamos dispuesto a pagar ese precio para disfrutar de sus recompensas.

No sé cuán libre soy, pues la libertad no es sólo la evidente. Sea como sea, sé que pretendo ser más libre contigo. Porque yo estoy encantado de aportarte, y te aseguro que también me muero de ganas de crecer gracias a tus cualidades y habilidades.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Lucha de voces y transición de año

Anoche estuve hablando por teléfono con una buena amiga, entre otras cosas, sobre las voces internas y los juegos que se traen entre sí marcando nuestra identidad. Me refiero a esa educación continua que cada uno se aporta a sí mismo a través del diálogo propio, con esas sutilezas del lenguaje usado que tanto repercute a su vez en cómo se moldean los pensamientos. Todo ello conforma una serie de tendencias, de inclinaciones, a la hora de cómo se manifiesta lo introspectivo en actos y decisiones más palpables por la toma de acción. El grado de desidia, por ejemplo, contra el entusiasmo de tomar la iniciativa, son cruciales en la formación de nuestro camino vital. O la duración entre tristeza y alegría. Parece que son cositas del momento de la condición humana, pero en realidad crean hábitos indicadores de cómo gestionamos el tiempo, las lecciones aprendidas e incluso el inconsciente. Cuánto me gusta indagar en el cerebro, El Quijote de toda persona...

También hablamos de música y, al colgar, escuché de nuevo "La mala costumbre" de Pastora Soler acompañada por David Bisbal. Una de mis letras favoritas del panorama musical, por su verdad y sentimiento. 

Recomendando música y dejándonos siempre tocar por la emotividad, os deseo una buena salida y entrada de año. Con uvas o con aceitunas, solos o acompañados, pero con paz mental y una buena sonrisa por acordarnos de este y otros textos que, sin duda, nos unen y acercan. Por la escritura, por la palabra y por los vínculos. Chin chin. #FelizAño2021



sábado, 26 de diciembre de 2020

SOL-EDAD

¿28 años mal llevados? A veces lo pienso, sí. Las circunstancias impuestas, y según qué decisiones, me han derivado en poseer una vida menos libre que la mayoría de los de mi edad. Esa es mi tormenta, aunque también soy consciente de mis soles. Algunos de ellos los encuentro en mí mismo, pero otros los descubro en personas que tengo a mi alrededor e incluso en otras que llegan para demostrarme todo lo que aún me queda por conocer de la diversidad humana.

Pese a sentirme querido realmente, pese a valorar cada palabra, gesto y acto de quienes me profesan amor, entre tantas compañías tengo grandes fragmentos de soledad. Una soledad que la mayoría de veces disfruto, desde luego, porque estoy en sincronía conmigo mismo y ello me ayuda a sentirme cómodo en mi introspección. No obstante, es ineludible la soledad fría repleta de autocrítica cruelmente dura. Sobre todo, porque si eso se da es debido a que aún me queda trabajo por realizar en cómo dirigir mi vida, mis pensamientos y mis emociones.

De eso se trata la vida, de luchar contra uno mismo. La diferencia reside entre permitir que sea un combate sangriento a muerte, o un sano desencuentro que propicia un sendero evolutivo necesario para evitar estancarse. Y aunque, en ocasiones, se den los primeros por lo incontrolable que es lo venidero, intento tender a lo segundo.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Más vidas que un gato

No es ningún secreto que este cuerpo mío ha enfrentado a la guadaña más veces de las que el dicho apunta que lo hacen los felinos domesticados -que, por cierto, en un documental visto nada más despertar, me he enterado que los gatos han sido los únicos que, en origen, decidieron domesticarse por humanos evitando la actitud tan impositiva de nuestra especie a la hora de gestionar los ecosistemas-. Y es que cada vida extra, cada tiempo prolongado, me está permitiendo vivir, a mi modo, experiencias que me otorgan calidad humana e intelectual. Para mí, no hay mayores estímulos a valorar profundamente que los que sacian la sed emocional y el hambre de conocimientos. Ambas facetas reposando, siempre, sobre una cama medio estable de salud.
Este último martes tertuliano del 2020 recogió de una sentada las recompensas de vivir, al menos, 7 vidas en una. De la mano de , sentí los tres pilares anteriormente indicados a los cuales bien podría añadir el desbloqueo de la retroalimentación de la disciplina llevada, de un puesto laboral apropiado, a un proyecto personal repleto de autenticidad; la liberación de la perseverancia, distinguida de la disciplina por contener mayor voluntariedad, a la hora de empaparse y dedicar vida a otras pasadas cuyas maestrías conceden un cómputo que generan recursos tan bellos y potentes como la 'metapoesía'; el abrir portales místicos, pero reales, que devuelven vivencias pasadas como el tiempo que invertí al francés George Pérec y al que regresé cuando nuestro ponente confesó haberle tenido muy presente para la creación de su última publicación ("Volar a casa", con la
Editorial Páginas de Espuma
); y el salto entre el universo onírico y el metafísico como herramienta inspiratoria -que nunca sabremos cuál es más real- al que se hizo referencia como la caótica reorganización de elementos y vivencias creadoras de mundos insospechados.
En relación a esto último, al finalizar, le brindé a uno de los hechos que se producen casi siempre en mis mundos fascinantes de los sueños: la integración de la bipedestación junto a las plenas facultades físicas.
Quizá por seguir soñando bien, el de la guadaña me tema tanto.
¡FELICES FIESTAS A CADA UNO DE LOS TERTULIANOS Y A CADA ALMA QUE DECIDE LEER MIS HUMILDES TEXTOS! Que el 2021 podamos seguir compartiendo, aprendiendo, sintiéndonos y experimentando.




miércoles, 2 de diciembre de 2020

Psicoanálisis literario y el efecto doppler personificado


Desde hace años me llama mucho la atención la física de este efecto doppler, el cómo se modifica un estímulo en su observador cuando se produce. Pues este martes me volvió a poseer el concepto, pero en base a personas. Lo habitual es hilar esta ley a una vivencia como puede ser la bocina de un coche que va acercándose produciendo que el sonido se intensifique o disminuya dependiendo de la distancia a la que se encuentre respecto a su espectador, llevar esto al nivel de personificación me hizo gracia. Y es que, en la tertulia literaria de esta semana, hubieron dos frecuencias de
Justo Sotelo
, la intensidad de juventud variaba según al rincón de la pantalla a la que mirara. Pero es que también se dieron dos versiones de
Peter Redwhite
, dos mismas identidades que mutaban su materia generando bellezas y cualidades diferentes entre sí.
Dejando a un lado las ocurrencias sacasonrisas, lo verdaderamente importante fue lo recibido por
Silvia Ramos
. Con sus poemas y sus conocimientos concedidos en torno al psicoanálisis y la psicología, surgieron debates y aprendizajes varios. Personalmente, descubrí la psicología lacaniana: Jacques Lacan fue un francés que combinó las enseñanzas de Freud con la filosofía, la lingüística estructural y las matemáticas para aportar sus propias herramientas complejas al psicoanálisis. Esto me llamó mucho la atención, como también lo hicieron los versos de nuestra ponente por penetrar fácilmente en el alma gracias a su modo de crear que ya venía ejercitando desde pequeña. Fue muy bonito que nos recitase varias de sus poesías, un auténtico privilegio por su calidad y sentimiento. También me gustó, si ella me lo permite, escuchar y ver a Justo recitando uno de los poemas de la autora saliendo, así, de ese rol de "entrevistador" y peleón en debates. Puede ser una bobada, pero me pareció un toque distinto de lo que nos tiene acostumbrados.
Yo me voy yendo, a ver si continúan esos inesperados psicoanálisis a las leyes físicas y acabo descubriendo paradigmas desapercibidos.



miércoles, 25 de noviembre de 2020

El lienzo en el que se me iniciaron las tertulias

Hace exactamente 21 tertulias comencé un aprendizaje cultural junto a personas de gran calidad artística y humana. Ayer pude disfrutar un ratito de quien abrió esa veda siendo la primera ponente de la que yo absorbía para ver cómo iba el cotarro. Veintiún coloquios después, la dinámica sigue manteniendo su sello: el valor del arte y la complicidad de grupo.

Y es que, aunque la base no se despista en ningún encuentro -la literatura-, lo cierto es que se acogen todas las disciplinas y sus variantes para no cesar en la alimentación creativa e intelectual. Y lo realmente bueno es que no sólo duran la hora y media programada, pues la propia curiosidad y el intercambio de impresiones embarca de forma natural en conversaciones privadas donde se continúa haciendo arte.
Así, por ejemplo, sucedió con este envolvente cuadro de la obra "musArañas" de
Johana Roldán Lorente (Jante)
. Ella decidió compartírmelo para comentarlo y pudimos desmigar tanto lo que a mí, como espectador, me evocaba (la irónica de la timidez con entrega sin tapujos, la sensualidad coqueteando con la melodía improvisada, la marcha del cuervo llevándose las emociones negativas ya sanadas...), como lo que ella, como creadora, pretendía plasmar (la inocencia de no ser consciente respecto a qué provoca en los demás, el hacer visible un concepto inmaterial como el sonido, la dualidad entre la luz de la musa y la oscuridad de las arañas...). Si en algo he encontrado felicidad de autorrealización, por el crecimiento real que siento que me suma, es en estos martes y en estas conversaciones que amplifican mi mente desde que me permitieron ser uno más de este maravilloso colectivo.
Que cada trazo derive en nuevos proyectos repletos de sensaciones y técnicas.



miércoles, 18 de noviembre de 2020

Decidido: me acojo a la nacionalidad francesa materna

De arriba a abajo y de izquierda a derecha: Elliot Murphy, Peter Redwhite,
Justo Sotelo, Silvia Ramos, Antonio Labati y Danny Faux.

Anoche me dormí sonriendo por la ironía de tener una madre francesa, que no nos enseñó a mis hermanos y a mí el idioma, y de la quisiera acoger su nacionalidad para esto del arte ya que ayer, en las tertulias organizadas por Justo, se comparó el valor real que se la da a la cultura y a la dedicación artística en Francia con respecto a España. Y es que, al parecer, en nuestro país vecino sí se tiene en cuenta y se remunera a quienes emplean su tiempo en crear con palabras, sí se considera efectivamente un empleo. Entonces yo le pregunto, de forma distendida aunque con cierta curiosidad real, a Javier PB: ¿si mi señora madre dio de lado a su nacionalidad de origen, yo ya no huelo posibilidad de heredar esas artísticas raíces? Que yo era el que mejor pronunciaba francés de todos en clase sin haberlo oído en casa, ahí hay idioma en vena fijo 😄

Dicho esto y resignado a seguir luchando por ensalzar el arte y la cultura española, que por supuesto también tiene su propio valor de peso en el mundo, quiero confesar que ayer fue todo un mARTEs. Y es que por la mañana pude disfrutar del gran film "Broken Poet" (2019), aunque he de admitir que a medias porque lo tuve que ver en inglés sin subtítulos -otra vez los idiomas como debilidad, he de ponerme las pilas- y me enteré de la trama perfectamente, pero muchísimo vocabulario me sonaba sideral. No obstante, ya el inicio de la película me cautivó con esas butacas vacías combinándose con fotogramas de medio segundo que metían en el cerebro subconsciente a la mujer enmascarada del teatro. Cuán atractivo es siempre lo desconocido, ¿verdad? Esa identidad oculta que uno se empeña y empeña en destapar... Pues a partir de ahí ya me ganó esta obra. Para más inri, por la tarde con la tertulia, mi mente experimentó ese choque, ese impacto, de poder intercambiar palabras con el protagonista de dicha cinta: Elliott Murphy. Y de eso precisamente va el trasfondo de la misma, de la libertad que tienen, o más bien de la carente, en los artistas reconocidos. Porque no olvidemos que son mucho más que referentes, son personas que precisan de su serenidad para seguir creando. Entonces yo quise hacerle una pregunta de disfrute, indagué en cuál había sido la escena que más le había gustado grabar. Y, tras responderme, bromeó haciendo alusión a Penélope Cruz transmitiendo ese cariño al cine español. Así me lo tradujo Peter Redwhite, quien pudo colaborar con él generando la traducción al español "Historias de París". Con todo y eso, encima tuvimos el privilegio de que Murphy cogiese su guitarra y nos tocase y cantase. No olvidemos que antes de actor es compositor y cantante de rock, y sin duda uno muy bueno.

Pero espera, que es que hay más. Pues cuando Murphy marchó a preparar su concierto vía Instagram (al que me colé también tras la tertulia), pudimos conocer a otras dos personalidades de mucho peso en la peli: Antonio Labati y Danny Faux, director de producción y guionista, respectivamente. Del primero me engatusó que le leí entre líneas ser una persona que realmente, pese a tantas experiencias que acumula, sigue apreciando y valorando cada una que se le presenta y vive. Del segundo me atrapó el cómo se ejercitan las habilidades necesarias para coordinar grandes proyectos con la resolución adecuada. No me olvido de Silvia Ramos, persona detonante de este espléndido encuentro virtual. Ella también es guionista y apasionada del arte en general, por ello se produjo ese vínculo entre ella y Faux en una exposición de pintura y propuso dedicar una tertulia a esta gran película. Cuánto me hubiese ensanchado el alma estar mirando por un agujerito, con todo el respeto, desde el minuto cero hasta el punto final de la elaboración de "Broken Poet".

Cuando finalizó el concierto de Murphy y analicé la fortuna de haber vivido tantísimo contenido de calidad desde mi habitación, supe que me había servido para reconfortar mi interior de cara a seguir trabajando y aprendiendo para proyectar, como yo solo puedo realizar, todo lo que alberga mi alma organizado desde el puzzle exclusivo de mi mente.

Att. un español con fragmentos franceses

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Primero el destierro, después la desazón

Antonio Tello
nos entregó ayer su historia, sus adversidades derivadas del simple hecho de expresarse y compartir lo que siente. Apostó por lo que le movía ya desde muy joven, abandonando la universidad para dedicarse en cuerpo y alma a perseguir su complejo sueño: ser escritor. Y vaya si lo consiguió... Hoy día cuenta a sus espaldas con obras en narrativa, poesía y ensayo como "El día en que el pueblo reventó de angustia", "El mal de Q", "Sílabas de arena" o "Extraños en el paraíso", entre otras muchas.
Nos confesó haber roto y quemado algunos de sus textos en su proceso de madurez como creador, lo hizo por imponerse recomenzar desde unas bases más sólidas y evolucionadas. También nos habló del exilio de su país natal al ser perseguido y amenazado por la Triple A (Argentina), y cómo, pese a las heridas emocionales que ello generó, su escritura se mantuvo y se ha mantenido fiel a sí mismo con valor. Y es que cuando pudo regresar se percató de los cambios que habían sufrido las personas que conocía, ello le sumió en reflexiones que por supuesto supo plasmar a la perfección.
Una vez más, me llamó la atención el denominador común en un gran número de artistas del recurso de las luces y sombras. Y es que... qué somos si no luz y oscuridad combatiendo incansablemente entre sí en un mismo individuo.



miércoles, 4 de noviembre de 2020

La metaliteratura con fondo

Ayer, gracias a la presencia de Javier Morales con su libro "La moneda de Carver", pudimos abordar varios temas literarios muy necesarios para debatir, entre el que se encontró el cuánto deben influenciarnos los autores leídos a los que nos aventuramos a escribir. Coincido con el pensamiento del ponente, de Javier Del Prado Biezma y de otros en que, al final, tanto los títulos que nos agradan como los que no, van quedando en el subconsciente y afloran en el acto de la escritura, en mayor o menos medida. Pero es igual de necesario no tener presente a ninguno como referente de peso para que no opaque la esencia propia a la hora de plasmar y poder construir una forma, un estilo, que atrape y transmita por su originalidad. Por esto, el autor, periodista y profesor de escritura del que pudimos disfrutar en la tertulia, recalcó que su título contenía metaliteratura pero que, desde luego, su objetivo hacia los lectores era el de reflejar cómo entiende y vive cada faceta existencial que escoge en cada uno de sus relatos. Aunque, por supuesto, sus personajes no son él sino que cobran vida a través de él.

Personalmente, me gustó encontrarme con otro profesor de la Escuela de Escritores. Como le dije a
Javier Morales
al finalizar el coloquio, me devolvió a esos meses de aprendizaje en dicha escuela guiado, en aquel caso, por el literato que tantísimo me aportó en poesía. Muy de acuerdo con lo que dijo Javier respecto a la gratitud de que los amantes de las palabras tengamos un punto de encuentro para pulirnos, al igual que un pintor tiene sus academias y escuelas.
Todo esto, sin olvidar que nuestro mayor maestro siempre seremos nosotros mismos, pues la mirada con la que vivimos cada individuo sin duda es única y otorga posibilidades exclusivas para sentir y crear. Equidad entre creatividad y técnica.

viernes, 30 de octubre de 2020

Longevidad, que no eternidad

¡Qué obsesión con ganarle la batalla al tiempo! Que no, que el tiempo no es ajeno. Está en nosotros, lo somos. No es cuestión de vivir rápido, tampoco de morirse de aburrimiento.

La longevidad la lleva persiguiendo el ser humano desde tiempos inmemoriables, desde la cuna de su existencia. Para ello, incluso en nuestros actuales tiempos, tanteamos entre ser nómadas o sedentarios, aunque con el urbanismo esté clara la tendencia. También nos empeñamos en crear fórmulas mágicas que interfieran en el organismo que nos acompaña, lo hacemos a través de la química y hasta de la tecnología. Pero algo seguiremos haciendo mal... no he visto a ningún árbol en un laboratorio ni en instalaciones de aspecto megafuturistas, lo son en sí mismos desde el subsuelo hasta la rama más cercana al cielo.
Son, no tienen. Esto es lo que quería transmitir hoy, que la naturaleza es y nosotros nos empeñamos en poseerla. Así, ni eternos ni longevos.



miércoles, 28 de octubre de 2020

Máscaras en la literatura y en nosotros


José Ovejero creó ayer un ambiente sosegado y acogedor entregándonos su consagrada trayectoria literaria. Un curioso inevitable, ha ido descubriendo las evocaciones de varios géneros para, así, poder ir comunicacando desde aquel que mejor se adecúe en cada proyecto profesional y etapa personal. 

Pero es que esto lo extrapola a su propia forma de vida, es un aventurero y mente inquieta. Y es que cuando le intrigó el funcionamiento global del medio de los diales, la radio, se involucró en conocerla desde dentro viviendo, por ejemplo, cómo se afronta algo tan tenso como los atentados que sucedieron en Barcelona. Del mismo modo, pero con un prisma diferente por no vivirlo desde la máscara del escritor sino como uno más, se metió de lleno en empaparse sobre lo existente en torno a las ocupaciones. 

Y hablando de máscaras, me llamó mucho la atención lo que percibí de su persona respecto a cómo concibe la afrontación del ser humano como individuo camaleónico. Y es que, aunque es obvio que hay una siempre predominante, es muy certero que son varias las capas de máscaras que llevamos encima sin necesidad de ser carnaval. Porque incluso desde la autenticidad, cada persona es un mundo y con cada circunstancia florece un tipo de 'yo(s)'. Y no nos engañemos, por supuesto que albergamos máscaras oscuras que también somos, aunque no las empoderemos. Respecto a esto, me quedé con ganas de preguntarle cuál considera el punto de inflexión, ese clic, para que se produzca esa transformación, ese cambio de máscara predominante, cuando no nos agradamos del todo y ejercitamos un pulido de nuestro ser.

También nos llamó la atención su metodología del diálogo sin guiones como recurso lingüístico para ser más honesto con lo que un diálogo real aporta en cuanto a sensaciones y en cuanto a habilidades cognitivas. Sin duda, muy interesante y atractivo desde el punto de vista de a quienes nos gusta crear con palabras. 

Por mi parte, voy a ir quitándome la máscara del creador de artículos para ponerme la del dibujante de versos. Feliz miércoles a todos, mis disfrazados lectores.


lunes, 26 de octubre de 2020

Repercusiones de la infancia

Ayer estuve viendo, desde el disfrute pero también desde los ojos del artista, la película protagonizada por el gran actor Rusell Crowe, la tierna Kylie Rogers, mi admirada Amanda Seyfried y el guaperas de Aaron Paul. El film proyecta la vida de un escritor que pierde a su mujer en un accidente de tráfico, el cual a él mismo le deja severas secuelas. Pese a todo, no se deja vencer por la vida y coge las riendas intentando mejorar su salud, luchando por dar todo el cariño del mundo a su hija y persiguiendo, además, defender su estilo de vida como literato. Por otro lado, el director se involucra en mostrarnos, en paralelo, las consecuencias que deja emocionalmente a una niña pequeña una infancia de tal calibre. En este caso, es la sexualidad la faceta que se manifiesta como punto inestable del personaje de la niña transcurridos 25 años. También existe una repercusión positiva que puede pasarse por alto, ella ha decidido trabajar ayudando a niños. 

En toda historia hay varias historias irremediablemente, pero este modo de contar diversas realidades interconectadas utilizando como recurso los saltos de tiempo, me parece muy potente por su dinamismo y credibilidad. También me atrapó cómo plasma la necesidad de un escritor de dedicar verdadero tiempo a escribir, equilibrado con buscar esa autenticidad y magia exclusiva de cada creador. Por si fuera poco, cuenta una tercera realidad, que se complementa en el personaje de Rusell Crowe, proyectando la falta de empatía social cuando más se necesita. Eso que por desgracia tanto ocurre, que en lugar de apoyar se culpabiliza o incapacita a personas que tienen tanto bueno para dar y se les arrebata las oportunidades para materializarlo, la mayoría de las veces esto sucede por dejarse dominar por el miedo, por querer controlarlo todo creyéndose con el don de lo correcto. 

Seguramente yo esté teniendo mis propias repercusiones de la infancia, sólo espero tener el coraje suficiente para combatir contra las negativas. Que empiece una semana repleta de victorias saludables para crecer como seres.



viernes, 23 de octubre de 2020

El caballito de mar y la escucha activa


En este viernes, mientras conduzco por los estrechos pasillos de mi casa a una velocidad que me hace ser consciente de la destreza automatizada en mí por el transcurrir de los años, me aborda un pensamiento sobre las interacciones sociales y sus grados de implicación.

¿Cuántas veces nos hemos dado cuenta de estar hablando con alguien sin ser realmente escuchados? Y lo mismo estamos incluso expresando todo el entusiasmo del mundo, nos estamos recreando en una vivencia, pero el receptor se define como tal igual que un caballito de mar vuela al compás de una nube de estorninos. Y lo complicado no es sólo percatarse de cuán fluida está siendo esa transmisión comunicativa, sino también identificar los porqués de que no nos estén concediendo esa atención que se supone procede. Poniendo como opción que la problemática sea de él, que no sea por nuestra parte como, por ejemplo, estar siendo ignorados por ser cargantes, ¿nos podrá la frustración de la alarma activada por sentir esa falta comunicativa, o nos nacerá incluso entonces empatizar en si estará sucediendo algo ralentizado en el universo interior de nuestro compañero de charlas? El orgullo y el ego, tan alimentado hoy día, nos podría llevar a malinterpretar prejuzgando.

Por todo esto, ha concluido mi pensamiento con el convencimiento absoluto de haber pecado siempre de precavido por cuidar el alma de los demás. No porque sea yo más amable o bondadoso que nadie, sino porque seguramente he vivido desde la constante de no ser perfecto por fuera, pero tampoco por dentro. Y bastante erramos inevitablemente como buenos humanos que somos, como para ir por la vida sin darle un par de vueltas a nuestras elecciones y razonamientos. Eso sí, sin sabotearnos por pensar demasiado. Moderación también para esto.

miércoles, 21 de octubre de 2020

El reposo de las 'babies obras' y la marcha activista de nuestros mayores

Fue de la mano del escritor Rafael Soler, autor de títulos como "La fuerza de la gravitación emocional", "Ácido almíbar", "Maneras de volver" o, su último lanzamiento, "Necesito una isla grande", que nos adentramos otro martes en la aventura del aprendizaje literario y también existencial. Y es que se dio una ponencia muy dedicada a dar visibilidad a la necesidad de otorgar la vida que realmente albergan nuestros mayores y que, en muchas ocasiones, son desplazados sin elección a residencias donde la sociedad les impone la cruel insignificancia por apagar sus luces y sombras que tanto pueden servir de referencia para la construcción de vidas de las siguientes generaciones. Es desperdiciar sabiduría, humanidad, lecciones únicas por circunstancias concretas... es involución aceptada.

En contraposición, nos brindó Rafael, por petición de
Justo
, una breve pero importante clase de escritura a los jóvenes tertulianos sedientos de fórmulas creativas. Entre otras pautas y consejos, nos insistió sobre el distanciamiento con las creaciones propias para dejarlas reposar y así volver a ellas con la suficiente objetividad para sentirlas dignas o no de publicación. Algunos de los asistentes de reconocida experiencia e intelectualidad, reconocían haber publicado manuscritos tras quince años macerándose. Parece mentira la calidad que concede a una obra la delicadeza del tiempo, pero sin duda tiene mucho sentido.
Al final el tiempo transcurre para todos, seamos niños o ancianos, lo que cuenta de verdad es cómo lo gestionamos y cómo nos permiten hacerlo. Valoro muchísimo que este tiempo presente se esté dando compartiendo con personas de gran calidad humana e intelectual.



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