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miércoles, 1 de septiembre de 2021

La crudeza de algunos intervalos vitales

Isabel nos eleva por su escalera de caracol, o quizá nos descienda hasta dejarnos los pies, la mente y el alma sobre la realidad terrenal.

Arropa al tiempo primero, le confiesa ser hogar del cual escapar en ocasiones. 'No pensar qué habrá detrás de la ventana. No quieres saberlo.' Y es que 'eres materia en suspensión. Esperas.' Así sucede a veces, creemos que desaprovechamos intervalos temporales pero, realmente, maduramos nuestra existencia. Entre soledades decides estar con compañías reminiscentes, cual flashback. 'Pensé si serías el eco profundo de la cueva que guarda elementos de rescate'. Porque aunque sea por un ente invisible, por un metahumano transferido de la mente al mundo físico, a veces necesitamos que nos rescaten. Para eso también hay tiempo, tanto como ha de haberlo para rescatar a quienes lo precisen -y muchas otras veces incluso a quienes no lo precisan-. Yo también 'busqué la huella de quien pudiera abrazarme' y la vida me 'sorprendió con almas blancas'. Es lo que tiene el tiempo, sus intervalos, que contienen soledades y regazos al igual que sufrimientos y felicidades.

Por ello, también afloran vuelos. Vuelos plasmados en este título. Vuelos de todos y vuelos exclusivos. Vuelos como si fuésemos niños. Vuelos para huir cuando 'hay fuego al final del horizonte y el agua no pudo apagar las llamas'. 

Entonces aparecen ellas, se materializan las palabras entre nubes de algodón y de humo. Palabras habladas, palabras calladas y palabras de incógnito entre silencios. Y llega la personificación de términos como 'comunicación', 'aceptar', 'espuma', 'please' o 'atmósferas' que se crean con diosas como Afrodita, generadora de vida con su belleza y sensualidad. O su semejante romana cuando esta griega mira su reflejo y ve a Venus. Porque, como todos, dependiendo de sus intervalos emocionales no siempre se siente griega ni siempre romana. Tiene palabras de pensamientos entre los cuales vuela en tiempos diferentes siendo Afrodita y Venus. Combatiendo así las balas, evitando caer en trincheras. Toda una guerrera cuya valentía no hace falta ni nombrar por su evidencia. Quizá no es tan solo Afrodita o Venus, quizá también es Isabel e incluso su hija Raquel -quien le dedica unas palabras acertadas en la contraportada-. Dos mujeres que, como las mitológicas diosas, poseen latidos de fuego y latidos nocturnos. 

Todo concluye regresando de las luchas, de los cielos surcados y del propio tiempo, al papel para allí retomar apuntes. Entregada a ellos, crea su 'akelarre' natural con una 'escala musical sobre la hierba'. Y entre melodías yo también quiero ser, yo también quiero lograr 'el cuerpo y la mente en unicidad'.

lunes, 30 de agosto de 2021

Estrategias de la psique


Mi mente me recriminaba. En realidad, una parte de ella reprendía a la otra, pues son la misma con capacidad de unificarse trabajando en sociedad y, a la vez, con la facultad de disgregarse por la intencionalidad necesaria de realizar despertares a las neuronas que pretenden, en un momento dado, quedar deambulando adormecidas. ¡Espabila, ponte la pilas! Cómo es el arte, que cuando lo descuidas un mínimo te grita para no dejar de saborearlo, o para no dejar de saborearte. Y entre todas las disciplinas y corrientes artísticas, he reanudado con el cine. 

El cine de Ingmar Bergman. Cine sueco. Cine del 66, en blanco y negro. Cine reflexivo, psicológico. Una película titulada "Persona". Recomendada por una gran persona, por una mujer. Protagonizada por dos mujeres, o por un mismo ser. Ser o no ser, disyuntiva filosófica y existencial. Somos o creemos ser, ambas opciones y ninguna. ¿Nos escuchamos a nosotros mismos? De eso va un poco. ¿O acaso buscamos maneras de huirnos? De eso va otro poco. También va una pizca de erótica, queda de manifiesto antes de cumplirse el primer minuto con un fotograma dirigido al subconsciente por su escasa duración -menor a un segundo- de una dureza fálica. Quizá fuese de los miembros cuya orgía es relatada, quizá fuesen los genitales masculinos culpables de la locura desatada. Una locura muy cuerda, ¿pues qué mente soporta la frustración de no ser madre, queriéndolo ser y habiéndolo sido, pero habiendo tenido que abortar? ¿Cómo no desdoblarse, cómo no crear yo alternos? Y aún así el personaje principal encuentra fuerzas para amarse profundamente, para volver a fusionarse a sabiendas que, al amanecer, se abofeteará y escapará de nuevo lejos de su versión dolorosa y a la cual desea dañar, mientras esa otra versión lo único que pretende es estudiar a la primera, contemplarse con la esperanza de encontrar el punto que le ayude a sanar. O, al menos, que le permita continuar. 

Continuar... ¿cómo lo haces tú, cuáles son tus recursos y estrategias internas, enrevesadas en ocasiones, para continuar con la traumática vida individual y colectiva? Bergman lo hizo escribiendo desde el hospital con su neumonía, en su libreto. Desahogar es fundamental, no temer a la vulnerabilidad. ¿Crees que los que no se permiten contar sus debilidades son realmente tan fuertes como sus apariencias pretenden mostrar? En cuanto sabes, aunque sea de pasada, de qué va la vida, hallas la certeza de que justamente ese tipo de personas son los que más fragilidad albergan. Son quienes más precisan aprender a amarse bien en lugar de mucho. 



"Toda la ansiedad que llevamos con nosotros: nuestros sueños frustrados, la incomprensible crueldad, nuestro temor a la extinción; han erosionado lentamente nuestra esperanza y cualquier otra salvación. El bramido de nuestra fe y la duda contra la oscuridad y el silencio, es una de las pruebas más terribles de nuestro abandono y de nuestro aterrorizado e indescriptible conocimiento."

martes, 3 de agosto de 2021

Intencionalidad léxica

¿Te consideras más ávido o más ambicioso?

Hoy quiero poneros en esa tesitura, pese a que bien sabéis que huyo de las etiquetas. Lo hago porque continúo observando al lenguaje -uno, que tiene tanta pasión con contemplar que hasta contemplo mi lengua-. Y pensando, he querido hacer esta reivindicación en beneficio de las palabras, que son usadas con ligereza y al tuntún muchas veces. Sin embargo, todo término tiene su momento en cada contexto y alberga la capacidad de hacernos sentir unas delicadezas u otras.

Es probable que sea más común definirse como una persona 'ambiciosa' cuando queremos expresar deseo de progresar huyendo del conformismo. Pero, ¿qué evoca la palabra en sí misma? Porque, sin duda, contiene una serie de sensaciones a difundir con su uso. Por un lado, transmite cierto grado de camaleonidad por ese inicio 'amb' que bien podría aludir a bipolaridad, capacidad de adaptarse. Por su semejancia fonética combinado con lo que persigue definir, puede recordar a 'avaricioso'. ¿Crees que ser ambicioso puede poseer trazas de egoísmo? Uy, ¡qué raíz tiene esta última palabra! El ego, cuánta lata da y cómo se hace presente de forma descontrolada. Sin duda, si hay retazos de él en 'ambicioso', o si lo hay de escasez en generosidad, no quiero meterme ni que me metan en ese saco. 

Y, entonces, ¿mejor ser ávido? Bueno, como siempre intento divulgar, no se trata de ser mejor sino de ser honestos con nosotros mismos. Si profundamente no te rechina la palabra 'ambicioso', úsala sin miedo pues forma parte de nuestro diccionario y está muy implementada. Pero si realmente leyendo esto, o desde antes de leerlo, no acaba de identificarte, quizá te represente ser 'ávido'. Su inicio emana vuelo, ir hacia las alturas pero con el esfuerzo y las complicaciones necesarias que enseñan a un ave a no morir o perjudicarse en el camino hacia surcar los cielos. 


¿Con qué sinonimias te sucede esto de sentir la intencionalidad de nuestro amplio vocabulario?

miércoles, 21 de julio de 2021

Fauna, ven a mí

Va a ser verdad que estar receptivo o predispuesto imanta, de algún modo y en un momento dado, que sea la inquietud la que de pronto esté receptiva y predispuesta a ti. Me explico... ¿os acordáis de la entrada de hace unos días sobre la mantis modelukis que posó llamando mi atención? Pues el hecho de dejarme conectar de forma natural por la llamada de mi entorno y su vida en él, está haciendo que yo sienta que es la vida de mi entorno la que está empezando a ir en mi búsqueda. En los últimos días he tenido visitas sorpresa de inesperados seres, y no, no hablo de extraterrestres 😜. 

No todas las veces he podido, o no me ha nacido por preferir disfrutar del instante plenamente, sacar fotos de estos visitantes que os hablo. De los que sí, os he dejado las imágenes.

Hace unos días reflexionaba mirando por la ventana, cuando en mi alféizar o poyete -en algunos lugares, también llamado muy acertadamente el vierteaguas-, se posó un saltamontes de alas azules. Quizá pueda resultar para algunas personas un insecto desagradable por su morfología, pero os aseguro que cuando echan a volar/saltar y ves ese hermoso azul de sus alas es inevitable quedarse embelesado. Sobre él leí tras su visita y me dejó pensativo un dato: viven en lugares secos y calurosos. Ya que no había visto un ejemplar antes, ¿será cierto que estamos en Madrid, o en España, adoptando un clima más desértico? Como he dicho otras veces, puede que influya mucho que lo que observo en este ahora no lo observaba antes y eso me haga creer realidades que siempre han estado ahí, no obstante es un hecho demostrado que debemos cuidar muy mucho nuestro planeta por nuestro propio bien. En fin, os hablaré ahora de otra compañía que tuve, de esas que no fotografié. 

Estaba yo cantando en mi habitación, con la ventana abierta, (lo hago fatal, pero me encanta hacerlo desde pequeñito, lo vivo, y además está muy recomendado para ejercitar aparato respiratorio), cuando noté que justo en un cambio de tono sucedió: un gorrión se arriesgó a ponerse en el umbral de mi ventana, casi dentro de mi cuarto, mirándome y cantando conmigo. Fue muy bonito, me hizo sonreír entre lo espontáneo que me resultó y el compás surgido. Seguiré cantando a los pájaros, a las personas aún no me atrevo por respeto a quienes se dedican a ello. 

Por último y para que este texto no sea excesivo, os relataré un tercer caso de vínculo con la naturaleza. Exacto, el ave de la foto: de la familia de los pájaros carpinteros, un pito real ibérico. Estaba con una amiga en el parque Payaso Fofó, en un momento con tintes esotéricos, cuando la presencia de este bello animal acogió toda nuestra atención. Su perfilado de un intenso rojo sobre su cabeza nos enamoró. He leído que no les gusta nada sentirse observados, sin embargo nos concedió fotografiarle y regresar cerca de nosotros de nuevo tras un vuelo precioso. 

Y con esto ya voy despidiéndome hasta el próximo post, quizá sea de naturaleza, quizá literario o a lo mejor emocional. El caso es ser auténtico, lo suyo es ser natural. 

Un abrazo enorme y sincero a todos

sábado, 3 de julio de 2021

¿En serio, todavía?

Dicen que hay poemas que no precisan letras, simbologías o espacios en blanco; dicen que hay poesías que se generan por instantes de gran impacto, por una mirada intensa sosteniendo el aire entre ambos; en el Restaurante El Barril de las Letras, al son de "You'll never be alone" de Anastacia, no se ausentaron esos versos no escritos. No hicieron falta plasmarlos en papel, se escribieron entre las paredes del sitio. 

Pero quiero ahondar en un tema, en uno social del cual me gustará saber vuestras percepciones. ¿En serio, todavía, si se ve en una capital de un país como el nuestro, en pleno Madrid, a un chico en silla de ruedas y a una chica mulata se asume automáticamente que es una "cuidadora" acompañando al pobre discapacitado? Doble prejuicio, ¿no? En la foto, una relación cuidada de 20 años, una relación que no surgió ni por yo ir sentado ni por ella tener una tonalidad más oscura en su piel. Sacar a nuestros respectivos perros nos cruzó en un césped, la ilusión de seguir viéndonos y descubrirnos día a día nos mantiene. Hemos pasado tantas cosas diferentes... nos hemos ayudado mutuamente. Y ambos coincidimos en que un recurso que nos fortalece es que nos retroalimentamos en lo que individualmente vamos aprendiendo, nos enseñamos y nos dejamos enseñar. Crecemos más allá de la edad. No sé, puede que ni siquiera merezca escribir sobre esto, pues es una obviedad. Sin embargo, me nace hacerlo porque aún nos damos cuenta que al vernos persiste esa absurdez mental. No prejuzguemos por altivez ni por aparente debilidad, las personas siempre nos pueden sorprender y entre vínculos aún más. 

Feliz mes de julio.


PD: os dejo foto de los platos que nos pedimos, hacía tiempo que no disfrutaba tanto de una lubina ¡qué mezcla de sabores y suavidad!

PD2: cómo les rentó mi rampa portátil, ojalá se animen a adquirir una así que puedan guardar en cualquier lugar y les venga bien a futuros clientes usuarios de sillas de ruedas pesadas. Que nadie se quede nunca fuera, todos sumamos.



miércoles, 16 de junio de 2021

¿Somos fragmentarios o fractales?


Cuando me pongo intensito, a colación de la formación más espiritual o abstracta del ser humano, relaciono y aglutino no imaginas cuantísimos elementos, ideas, sentimientos y conocimientos. Y es lo más apropiado, desde luego, pues la vasta complejidad que deriva en ser humano no deja otra opción que la de ser creativos a la hora de reflexionar o construir hipótesis sobre qué somos y qué contiene cada grano que nos conforma.

A veces nos pienso como una esfera, en origen. Una esfera de energía transformada de un acontecimiento o existencia pretérita. Esa esfera sería el alma y su material corpóreo sería la manifestación única de proyectar la perfección imperfecta desde la cual deriva todo lo demás: en cuerpo y en espíritu improvisadores. A partir de ahí, en el vientre materno y por la intervención inapelable de esa otra vida, se inicia según mi visión nuestra fractalidad. Nos ramificamos por fuera, en miembros como brazos y piernas que se abren en dedos; y nos ramificamos o fractamos también por dentro, con interpretaciones del amor o del odio como ejemplos genéricos frente a interpretaciones más sutiles. Y lo maravilloso de ello es que cada fractal es fiel a esa prístina esfera, por lo que por mucho que en apariencia podamos detectar como semejante en otros individuos cercanos, en realidad contiene diversidad exclusiva esperando su sentido de ser así y no de otro modo. Cuando somos adultos, incluso siendo aún jóvenes, son tantos los fractales acumulados en toda nuestra conciencia e inconsciencia, en toda nuestra piel y huesos, que el bello caos resultante dignifica la labor del principio existencial.

¿Dónde siento yo la distinción frente a vernos como seres fragmentarios? Pues en quebrarse, que sin duda también sucede. Nos rompemos en cicatrices de cortocircuitos corporales, modificaciones de nuestros fractales; nos deshacemos entre reinicios emocionales desvanecedores de microfibras pertenecientes a aquella bola de cristal repleta de macrorrelámpagos, chispas que se apagan en la adultez a través de decepciones o abandonos de inocencia. Pero todo ello no somos, todo ello son repercusiones que nos crea quizá cierta identidad, pero alejada de las profundidades abismales del ser.

"Fragmentos de una autobiografía imposible", de Javier Del Prado Biezma. "Voluntad de horizonte y añoranza de morada. Identidad y alteridad en el viaje existencial literario", la última obra del mismo autor.

¿Cómo se entrometen los viajes entre tanto fractal y/o fragmentario vital? No han de ser necesariamente salidas a la aventura kilométricas, de hecho en muchas ocasiones los más eficaces viajes son de trayectorias con movilidad invisible. Aunque sí se pueden percibir de alguna manera, pues cada cambio producido se refleja manifestando su hueco en la palpable realidad. Pero respondiendo a la cuestión que nos ocupa... esto mismo es un viaje. Así que, inevitablemente, los viajes no es que se entrometan sino que son parte persistente de cada fractal y de cada fragmentario. Quedarse quieto, sin salir, puede ser un viaje con muchos destinos posibles. Moverse demasiado, no parar, puede llegar a ser una ausencia del ser huyendo de la observación hacia la vida. Quedarse quieto, sin salir, puede ser rendición y vacío, puede ser no ser nada. Moverse demasiado, no parar, puede ser hambruna insaciable de estímulos sensitivos e intelectuales.

Decidir viajar todo el rato, decidir seguir creando fractales y fragmentarios. Decidir sin decidir qué decidiré mañana, decidir decidiendo lo que el ayer me obliga a decidir hoy.

jueves, 10 de junio de 2021

Sentipensantes

Anoche, tras la tertulia habitual de los martes del Gran Café Gijón Madrid, María José Muñoz Spínola me citaba por privado a Unamuno: "pasar la razón por el sentimiento y el sentimiento por la razón". Que se retroalimenten con la misma fuerza e intensidad ambos aspectos, que se armonicen haciéndonos sentipensantes. Y ya que abordo a la armonía, estuve en resonancia con María José cuando indicó en su ponencia que requiere tal estado a la hora de crear en su oficio de la arquitectura.

También conecté con sus palabras cuando sacó a relucir al Panteón de Roma, ese templo antiguo que poco le queda para cumplir 2.000 años levantado. Bajo su cúpula estuve una vez, dicen que es la cúpula de hormigón sin armar más grande del mundo. Y no me impresionó precisamente el tamaño ni sus materiales, aunque entiendo que para un profesional de la arquitectura es casi instintivo, lo que me produjo fue una especie de catálisis genética o ancestral. Como si mis células se remontasen a otras de pretéritas generaciones y me reprodujesen cual holograma mental, abstracto, el transcurrir de la humanidad durante tantos siglos. María José, por su parte, contó ayer que cuando se adentró en este edificio su sobrecogimiento le dejó sin respiración y, explica, que la sensación fue de ausencia de sí misma. Resulta curioso que la antigüedad, el arte y la esencia de una obra pueda permanecer intacta y transmitirse del mismo modo que lo hacen sus columnas.
Nombró a muchos referentes arquitectónicos, pero me agradó en concreto lo que María José transmitió con Matilde Ucelay y su esquina madrileña, una de las mejores resueltas: la del edificio Castaño. Conociéndome, no tardaré mucho en ir a contemplarlo para ahondar más en todo lo que le rodea y para averiguar qué sentires me desprende estando a sus pies.
Precisamente en relación directa con la observación, pude indagar en la perspectiva axonométrica gracias a que fue nombrada por una de las participantes en la exposición de María José. Está claro que por mucho que se mire, siempre quedan opciones de gafas ocultas o poco conocidas. Y en mí mismo, ¿cuáles serán los ángulos más secretos, imperceptibles e inesperados incluso para mí? Dime cómo me ves y quizá vaya pudiendo construir un yo más completo. Yo, a María José, la veo justo así: sentipensante.

En el interior de El Panteón de Agripa en Roma
2013



viernes, 28 de mayo de 2021

Un libro, una película, periodismo, Kapuscinski y Amelia

Fue Amelia Serraller, junto al editor Chema Quintana, quien puso el broche final a este primer ciclo de las tertulias de los jueves. Nos trajo grandes trocitos de la trayectoria vital y profesional del escritor, periodista y poeta Ryszard Kapuscinski, del cual lanzó ella misma sus crónicas tituladas "Cenizas y fuego". También vimos el trailler basado en el libro homónimo del autor, el film animado "Un día más con vida".

Me pareció muy importante que Amelia quisiese apuntar la dedicatoria que es su libro también hacia los corresponsales de guerra y reporteros, quienes realizan una labor no tan reconocida como otras y muchas veces manipulada o politizada. Además, por su riesgo, cada vez son menos los que se atreven a ejercer el oficio. Ese es, bajo mi punto de vista, el periodismo transgresor y trascendental. Un periodismo que se moja, periodistas que afrontan los sucesos hasta el límite de poner en riesgo sus propias vidas y que lo hacen por la pasión hacia la difusión de la verdad, desde la reivindicación de ser mejores en valores y en el uso de la información a través de los actos de otros. El mismo Kapuscinski citó 'para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias.' Y así lo dicta el propio sentido común, cada profesión que contenga algún miembro de principios dudosos, siempre respetando la diversidad de formas de pensamiento y vida, estará condenada a no potenciarse del todo en beneficio de la humanidad y de la propia existencia.
Nos reveló Amelia también pinceladas de la entrevista que realizó a la mujer de Kapuscinski, Alicja Mielczarek, en el taller y en la propia casa del autor y de la pediatra, allá en el centro de Varsovia. Una mujer, indica, muy entrañable que tras enviudar conserva, como no podía ser de otra manera, cartas y documentos que jamás se publicaron y que ella respetó que así continuase siendo. Esta entrevista es un acontecimiento que desvela muy bien ciertos aspectos de la personalidad de Amelia, una mujer que persigue sus inquietudes, ahonda y, consecuentemente, va incrementando su evidente bagaje intelectual pero, más aún, su mochila vital.
Y entre libros, películas, aprendizajes, risas, viajes y anécdotas, concluyó el encuentro que acoge con tanta cercanía a sus participantes. Nos reencontraremos pronto, siempre cerca. Un abrazo a todos ellos y a todo aquel que se aventura a leer estas líneas que espero no sean excesivas.



miércoles, 26 de mayo de 2021

Día de África, tertulia chilena y paseo de diversidad natural


Hoy amanecí entre la poesía y África, o quizá no entre ambas sino más bien en uno de sus puntos de encuentro. Lo he hecho visualizando un programa que conmemoró el tan necesario día de ayer, necesario para no olvidar de dónde surgió todo en torno a la humanidad y de dónde siguen surgiendo muchos aspectos de interés que intervienen o repercuten a todo el mundo, a la historia y a la evolución de nuestra especie. En tal programa, entre los participantes, se encontraba Aurora da Cruz, a quien cada vez tengo mayor estima por su fondo, su manera de mirar y afrontar la vida y por todo lo que tiene para dar al resto desde sus vivencias. Me quedo, como siempre, con muchas cosas de lo que entregó, pero quiero destacar esa honestidad al amar profundamente su lugar de origen sin que ello le impida ver y ser crítica con los errores humanos o de actitud que allí, en África, también suceden: hay cinco etnias principalmente en la nación limítrofe a Santo Tomé y Príncipe, en Guinea Ecuatorial, (los fang, los bubis, los annoboneses, los ndowe y los bisios), y esta necesidad de pertenencia a una etnia concreta no sucede en la isla nombrada y, por ello, por algunos guineanos existe cierto distanciamiento con estos vecinos por ese choque cultural y esto puede causar sentimiento de discriminación entre sus habitantes, sobre todo en la infancia. Con lo bonito que es aceptar la diversidad y complementarnos, ¿verdad? Os dejo el programa entero, por si lo queréis ver.

Y en el Día de África, ayer, emigré hasta Chile a través de la interesantísima tertulia literaria que protagonizaron esta vez David Blanco y Maximo Gonzalez Saez para acercarnos, además de a grandes poetas como Gabriela Mistral, José María Memet, María Ramírez Delgado o Vicente Aleixandre, otra cultura: los mapuche. Conocer sobre este pueblo para poder indagar por mi cuenta, me resultó realmente fascinante. Por supuesto hubieron versos recitados, me encantó deducir del poema "¿Para quién escribo?" esa intención de crear justamente para quien no va a leernos, pues quién sabe lo que colateralmente producirá en sus vidas los versos creados derivado de lo que cale un mensaje en los de su alrededor. Esta es una de las grandes habilidades de las editoriales y sus distribuidoras, la de que lleguen los libros incluso a quienes no le interesan a priori. Así imagino se proponen en la que vinieron a difundir, Mago Editores. Nos contaron también acontecimientos anecdóticos que, por su intensidad, aquí en España o Europa alertarían de suceder y, sin embargo, allí es de lo más natural. Hubo creacionismo, existencialismo, referentes y poesía, sobre todo poesía. Y cada uno se quedó, como siempre, con lo que para sí fuese resonante.

Y marché de Chile apresuradamente para redondear el día dando un paseo por flores rojas, cantar a pleno pulmón por la calle -con mi mascarilla puesta y alejado de masas- al son de letras que hablan de valores entre el bien y el mal y del amor, y compartir tiempo de calidad una vez más con una persona cuyo vínculo se inició con 11 años y aún persiste. ¿Estaremos generando, los lazos de este tipo, nuevas etnias que aporten mayor variedad a nuestra especie? ¿Es posible, perteneciendo a una sociedad, generar otras por costumbres y hábitos? El caso es filosofar, poner un punto reflexivo al sendero que van creando nuestras rutinas... Sentir y pensar, pensar y sentir.




viernes, 21 de mayo de 2021

La figura del 'showrunner' en el universo audiovisual


Daniel Tubau estudió filosofía, ejerce como profesor de cursos creativos en torno al cine, escribe libros desde la diversidad de campos para así seguir aprendiendo de sus pasiones, y compagina ser director con ser guionista en televisión o en proyectos para distintas plataformas.

En esto último es en lo que más nos centramos ayer, pues sin duda la evolución de los guionistas ha sido notable. De ser trabajadores bajo las sugerencias impuestas de productores o directores, en la actualidad se ensalzan sus trabajos y libertades con la intención de unos resultados de calidad para beneficio de todos. Una propuesta más independiente y motivadora desde el ámbito del crecimiento personal ya que, al tener la veda abierta para crear, podrán ir asentando con cierta seguridad lo que funciona de cara al público y así dar nuevos pasos en sus trayectorias profesionales como, por ejemplo, arriesgarse a lanzar proyectos propios con potencial real.

También abordamos esto, como no podía ser de otro modo: qué solicita el público visualizar. Hasta qué punto interesa, o más bien se entiende a nivel general en la población, según qué nivel de calidad. Aunque estamos en un momento muy en auge en cuanto a poder proyectar contenido de alto grado, bien es verdad que un factor del consumo de films o series es el evadirse con dinámicas audiovisuales y, aunque es un atractivo estimulante para algunos espectadores el que le hagan reflexionar durante el disfrute o después, la balanza sigue inclinándose más a favor del entretenimiento sin mucho esfuerzo.

Como a los participantes que asistimos a la tertulia sí nos va eso de esforzarnos, aunque cada uno tenga su ritmo, pues ahondamos además en cómo se adaptan al cine las novelas. Por ello, surgió el extenso título de Frank Herbert: "Dune". Esta obra se llevó a las pantallas en dos ocasiones y, sin embargo, no se acabó de encontrar la metodología adecuada para plasmar en el medio cinematográfico la esencia que alberga el texto. Por esto, precisamente, es por lo que la figura del actual 'showrunner' llega a ser tan fundamental.

Y voy a concluir de reseñar la película de la cual fue Daniel el protagonista durante hora y media, haciendo hincapié en lo que se hizo referencia a su inicio: "la felicidad y la amistad son elementos imprescindibles en esta gran continua saga que es la vida, no los descuidemos".

miércoles, 19 de mayo de 2021

Pequeños cambios

Ya dijo Heráclito aquello de que 'nada permanece'. Este mismo instante no es idéntico al inmediato que está empezando a sucederse, incluso aunque en apariencia pueda percibirse igual por continuar en el mismo sitio haciendo la misma cosa. La prueba está en el incremento de palabras en este escrito, donde antes había espacio vacío ahora hay símbolos interpretados como letras. 

También el argentino Ernesto Sábato citó: 'las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día'. Aunque me empeñe en ser, no soy el mismo que inició este escrito del mismo modo que no soy, por supuesto, el mismo que fui ayer, hace un año o hace una década. No sólo las circunstancias, impactantes o elegidas, nos cambian o modifican; también lo hacen la regeneración celular que nos mantiene vivos, los pensamientos que conforman la personalidad y el propio curso natural de la existencia. 

Por todo lo tratado y por todo lo que me queda por tratar, encantado de conocerte y adiós porque cuando hablemos seré otro. En mi transición entre este yo y el venidero, me reencontraré a través de la contemplación. Qué mejor que mutar mirando al cielo entre el verdor de las hojas.

domingo, 16 de mayo de 2021

¡Cuánto bienestar emocional!

Este año, siendo la V Feria del Libro de Puente de Vallecas, se ha conmemorado el centenario del fallecimiento de Emilia Pardo Bazán. Si ha tenido tiempo de ojearnos, desde donde esté, seguro que ha recordado su cita 'Los sentimientos no los elegimos; se nos vienen, se crían como la maleza que nadie planta y que inunda la tierra.'. Y así ha sido porque realmente, sin elegirlo ni forzarlo, se ha materializado sentimiento y naturalidad humana este domingo en el Bulevar vallecano.

Para mí, un día profundamente especial y sanador rodeado de personas con sensibilidades a flor de piel y tremendas ganas de proyectar a la sociedad toda la magia que contienen. Y os aseguro que son mentes que no se conforman con las ganas de, sino que llevan a cabo todo lo que les invade. Maravillosos, repletos de energía. Ha habido poesías, sí, y muy necesarias respecto a lo reivindicativo en torno a lo social y, también, a la búsqueda del sentido vital -de forma introspectiva y exteriorizada-, pero no puedo evitar escribir sobre la poesía andante que he percibido desde mi posición sedentaria. Desde los autores protagonistas, Yolanda Eternamente con "Desde dentro" y Antonio Mata Huete con "Ecos del desasosiego", hasta Aurora da Cruz, Juan Jose Moragrega, Mariwan Shall, Milagros Garcia Fernandez, Angel Luis Gonzalez Ogando y Pedro Mendopapeleria. Qué decir de los dos primeros tras escucharles recitando, tras percibirles con los nervios previos y las lágrimas sobre el escenario. Me quedo con los abrazos de Yolanda y las ganas de comerse el mundo de Antonio. Sobre Aurora, que su sonrisa ilumina y su empatía natural se me ha quedado grabada a fuego en mis ganas de compartir más tiempo a su vera. De Mariwan, su pasión sin censura, su libertad, para gritar a los cuatro vientos sus convicciones y contemplaciones sociales. En cuanto a Juanjo, un verdadero amigo con el que no sólo contar sino también reflexionar y crecer en valores. La autenticidad la representa Milagros, una mujer valiente que desprende familiaridad. A Ángel Luis no lo conocía, tampoco a Pedro, pero el primero me ha abierto la mente con su firmeza para construir una sociedad sin barreras, una sociedad más plena, y el segundo me ha transmitido esas habilidades de interacción que arrebatan todas esas capas que algunas veces nos impiden dar el paso de conocer la diversidad que nos rodea.

Volver a casa con dos títulos que me recuerden eternamente cada instante de este 16 de mayo, es de esos tesoros que modifican los caminos vitales. Gracias a todos los que me habéis rozado hoy, espero que juntos podamos conformar un futuro más justo, humano y libre. Aunque mi energía no sea tan bestia como la vuestra, os prometo que haré lo que este cuerpo serrano me permita para aportaros, porque sé que estaré aportando al conjunto de nuestra especie.

Un cálido abrazo

viernes, 14 de mayo de 2021

Regreso a Roma mediante el acento sonoro de una voz italiana

Fue en el 2013, fue ayer. Hace ocho años sobrevolé Madrid, el Mediterráneo y aterricé en la capital italiana. De capital a capital, contemplando e interactuando con culturas semejantes pero diferentes. Hace veinticuatro horas lo volví a hacer, pero no me limité a Europa, también viajé por Asia a través del haiku y sus orígenes y técnicas. En esta ocasión no necesité billetes, tan solo escuchar a Inma J. Ferrero y a Nikola, su pareja. Qué placer el palpar de nuevo el idioma, indagar por su deducido vocabulario y reconocer palabras que no se acercan al castellano. Acordarme del emperador Vespasiano y de su recinto de luchas a muerte donde la humanidad parecía excesivamente perdida; también del Castel Sant'Angelo, túmulo levantado cuya construcción dirigió Demetriano por ordenanza del emperador Adriano, en el cual me adentré de noche cuando iban a cerrar y me maravilló. Así estuve ayer, yendo y viniendo por el mundo agarrado de las manos de estas dos personas que aprecian y potencian el arte.

Escribir a modo de haiku, como sucede en nuestro entorno occidental, difiere de la esencia cultural y emocional desde la cual se escribían los tradicionales en oriente. Me atrae de sobremanera ese sentimiento para con la naturaleza que conecta, como una fusión plena, la vida humana con la del planeta. Como consecuencia, cuando esto se produce de un modo profundo, se practica como hábito irremediable la contemplación detallada hacia el comportamiento y modificaciones del medio que nos rodee. Es casi como sentir lo que un rayo siente en el momento de verse obligado a traspasar un vidrio, o como arrugarse cuando lo hace por necesidad la morfología rugosa de los árboles. Es ser naturaleza, que es que parece que se nos olvida que lo somos los humanos. Empatizar con ella sin intereses, ni siquiera para que nos devuelva tal empatía, hacerlo por mera existencia.

Aprendí muchas indicaciones a tener en cuenta cuando me aventure a escribir algún haiku, pero entre ellas me quedo con el no usar verbos. Obviamente, encorsetarme dentro de esa estructura 5-7-5 sin rima. También me pareció importante saber diferenciar, por la intencionalidad del mensaje, entre un haiku (asombro por un suceso), un senryü (diversión por un suceso) y un zappai (ocurrencia sin suceso). Quizá este último sea el que más se acerque a la copla española por su flexibilidad y amplitud en métricas y temáticas diversas.

Experimentar, viajar. Quizá no sea cuestión de medios de transportes, a lo mejor se trata de mentalidades. Conectar va más allá de la presencia.

Feliz fin de semana.



miércoles, 12 de mayo de 2021

Un escritor diverso: de brújula, de mapa y hasta con el GPS del móvil activado


Creo que Peter Redwhite tiene algo del humorista Goyo Jiménez, no sé si le gustará pero si le conoce quizá tenga algo suyo de forma al menos subconsciente. En ambos identifico esa búsqueda de la perfección o progreso tomando como referente a los EE.UU. También la pasión de ambos por el cine. Dos mentes curiosas, tendentes a la apertura y con mucha honestidad. Ya que abordo al humor, diré que incluso físicamente podrían tener un parecido razonable -con todo el respeto y cariño hacia ambos-. Aprovecho para recomendar leer "Cortos americanos" de Peter, y para ver el monólogo "Los americanos" de Goyo (pincha en las obras para adquirir/visualizar).

Ayer tuvimos el privilegio de desmigar cuatro de esos "Cortos americanos". La verdad es que el primero me removió por tratar el vínculo padre-hijo desde el enfoque de los traumitas, errores que luego cuando seas el padre intentarás evitar, las intenciones profundas de los padres que no han sabido gestionar ni materializar y tú, como infante, no has sabido leer...; el segundo me activó por deducir de él esa ilusoria libertad social cuando que, en realidad, el control de unos pocos nos maneja incluso en momentos de mayor sensación de la inalcanzable; el tercero me congeló por la frialdad que el ser humano llega a ejercitar por meras satisfacciones sexuales; y, un último, que realza de nuevo la necesidad de interacción, la necesidad de sentirnos queridos o parte de alguien, incluso cuando estamos siendo estimulados con algo que nos agrada, con arte, como sucede en este breve relato.

Estas fueron mis interpretaciones, la versión corta porque Peter alberga mucho para analizar y absorber. Te animo a que saques tus propias conclusiones leyéndole. Sus títulos se acumulan, ya está preparando nuevas líneas.

viernes, 7 de mayo de 2021

Como si mi silencio pudiese hablar, mi hermetismo desvelado a través de la palabra

Con esta frase Consuelo Jiménez nos entregaba su "Arteria" literaria y también existencial. Nos entregaba ayer su honestidad emocional transmutada a las páginas de un libro, de su poemario. Versos que comprimen dolor, pero es que no olvidemos que somos humanos. Versos que se ensanchan en el vínculo con la naturaleza, y es que somos parte de ella. Versos que identifican también libertades, aunque sea la del alivio de desahogar lo reprimido.

Como bien dijo Miguel-Angel Real, la poesía tiene ese atractivo que tiene el traducir un libro de un idioma a otro, porque se ha de traducir cada verso al lenguaje de la emoción intencionada por parte de su autor. Y estoy totalmente de acuerdo, es una aventura o viaje en el cual se va descifrando y, al mismo tiempo, se va poseyendo esa incertidumbre de si realmente se estará uno orientando bien en el camino propuesto por el creador o, si gracias a la interpretación subjetiva de cada uno, se estará generando un sendero nuevo distanciado del autor pero, al final, el sendero destinado a cada cual tomando como medio ese libro, esas palabras. La vida es así de maravillosa, la literatura también, pueden ponernos delante un mapa con colores fosforitos a los cuales seguir y, sin embargo, llegar al mismo destino serpenteando, creando atajos, descubriendo abismos y hasta levitando. Matices.
Y repleta de matices y sensibilidades estuvo la tertulia con la presentación de Consuelo. También llena de inquietud, somos personas curiosas los que nos juntamos. Unos preguntones que unen cada jueves sus arterias creando ríos de confianza, cercanía, creatividad y conocimientos.

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PODER NO DEPENDE DE NUESTRA CONDICIÓN FÍSICA O DE LO QUE NOS RODEA, PODER DEPENDE DE LA DISPOSICIÓN INTERNA DE CADA UNO. Y YO, ¡PUEDO!
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