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lunes, 27 de mayo de 2013

Nuevo reto personal de Stephen Hawking

Y es que, a sus setenta y un años de edad, Hawking se ha propuesta la maravillosa meta de viajar al espacio. A pesar de su enfermedad, el sabio científico afirma que su estado físico no es un hándicap para conseguir cumplir este logro. Por el momento, ya se ha sometido a algunas de las pruebas para su preparación como es la de la gravedad cero.


He de decir que, como sabéis, yo también tengo una enfermedad compleja y que, por tener una fuerza de autosuperación constante, me identifico mucho con este gran hombre. El estar en silla de ruedas a motor no debe suponernos vernos más frágiles cuando nos miremos frente a un espejo. Ni tampoco debe de crearnos complejos ni inseguridades. Como bien dice Hawking, "la inteligencia está en la capacidad de adaptarse a los cambios". Y, como bien digo yo -sin pretender compararme con él-, "poder no depende de nuestra capacidad física o de lo que nos rodea, poder depende de la disposición interna de cada uno y, yo, ¡puedo!"

Pero es cierto, a pesar de haber conseguido más de lo que hubiese imaginado hasta el momento, aún me quedan muchos retos por delante para demostrarme que soy tan capaz como Hawking para conseguir lo que me proponga. Innumerables satisfacciones personales ha alcanzado él, la mayor, seguir viviendo feliz y aprovechando su vida día a día aprendiendo e interesándose por lo que poquísima gente se interesa. Así, en una de sus últimas conferencias, afirmaba tajantemente que el universo no ha necesitado un Dios ni un ser concreto para formarse. Y que, el cerebro es comparable a un ordenador, cuando deja de funcionar, todo se acaba. No hay nada más allá de la muerte.

Como digo, es un ser humano dotado de un intelecto admirable que me ha hecho pensar mucho desde que indago sobre él -confieso que lo hago desde hace poco-. Pero, éste intervalo pequeño de saber sobre él, me ha servido para plantearme y motivarme aún más en la vida, cosa que, hasta el momento, sólo había conseguido otro grande, Nick Vujicic. Ellos, tanto Nick como Stephen, son brillantes, seres humanos con valores increíbles que les han hecho vivir sin barreras atreviéndose e intentando las cosas una y otra vez hasta adquirir el propósito.

¿Y sabéis qué? Yo no sé si podré llegar a tanto como han llegado estos dos hombres pero, lo que tengo claro, es que ganas no me van a faltar para perseguir sin rendirme todo aquello que me ilusione, cada reto, cada meta, cada uno de mis sueños. Y no, no lo haré por el mero hecho de querer ser como ellos, intentaré conseguir mis propósitos por mí mismo, por demostrarme con cada satisfacción que... YO PUEDO.

Si Hawking puede, yo también. Algún día pisaré la Luna.

martes, 21 de mayo de 2013

Tes yeux me crient

     Extraño, es muy extraño. No sé qué es lo que ocurre pero me empiezo a preocupar. Parecen como los del resto de la gente, pero los tuyos, los tuyos tienen algo sobrenatural. Tus ojos me imponen, me hipnotizan, me adentran en un mundo paralelo. Un lugar al que no logro llegar del todo, sí, también tienen el inevitable punto misterioso.

     Levito e incluso volamos juntos a pesar de tener los pies en el suelo. Es gracias a ella, tú lo sabes, es especial y necesaria para el ser que habita dentro de mí. Tu mirada es mi latido, un fuerte torrente de agua inventada que sacia la sed de mis pupilas.

     Ojalá no se aleje nunca demasiado, seria destructible para mí. Esa mirada, esos ojos, son el compuesto perfecto de la faz de la Tierra. No hay nada superior a esas dos creaciones, la naturaleza y el azar fueron muy inteligentes al hacer posible que yo pueda percibir todo aquello que transmiten tus ojos. Odio verlos llorar por sufrimiento, pero hasta las lágrimas expulsadas son muy hermosas. Más bellas son aún cuando brotan siendo culpable la felicidad, entonces, son las lágrimas perfectas e irreemplazables que jamás han existido.

     Quiero que me persiga eternamente en el largo camino de la vida, sé que siempre me acompañará. Pues bien sabes que aunque algo pasase, de mi mente no podría eliminar tal preciosidad. Y así, por muchos obstáculos e impedimentos que puedan surgirme, sé que con tan sólo recordar esos ojos de loto, podré hacer frente con fuerza y valentía a todo lo que me depare el porvenir. 


sábado, 27 de abril de 2013

Quand tu me touches...




Quand tu me touches, mi alma se descomprime. Mi cuerpo se reinicia y se actualiza para dejar que, desde ese momento, tú seas el control remoto del mismo. Confío plenamente en tus decisiones, en tus gustos, sólo quiero que todas esas elecciones viajen de tu ser al mío para compartirlas y accionarlas juntos.

Quand tu me touches, la ciencia se altera. La lógica es ilógica y la locura está bien vista porque tú la mantienes en el grado adecuado. Contigo no existen las distinciones, no hay físico e interior. Consigues que el interior de ambos se exteriorice y que nuestro físico se interiorice dejando los dos aspectos al mismo nivel de visibilidad. Porque tú ves las entrañas de mi esencia al completo y yo, perplejo, también puedo percibir tu más profunda molécula abstracta.

 Quand tu me touches, el mundo deja de albergar maldad, los malos sentimientos son inexistentes. No hay lloros más que por felicidad. No hay señales más que por efusividad. No hay desastres naturales más que por la unión de los seres vivos con la naturaleza. No hay enfermedades más que el enamorarse. No hay muertes más que por amor.

Quand tu me touches, el universo se reduce a nosotros. Tú eres el sol vital de la galaxia que formamos, yo tan sólo los planetas que te rodean para que los sostengas dentro de tu órbita. Tengo tres estrellas favoritas que destacar: tu boca y tus ojos. A través de estas tres puedo indagar en las profundidades de nuestro espacio.

QUAND TU ME TOUCHES, J'AI TOUT.

jueves, 21 de marzo de 2013

Undécima poesía


"Comme çi, comme ça"

Mi mundo has anquilosado
con tu esencia embrujada,
yo me siento aniquilado
 y con el alma embaucada.

Ya no hay lugar en mi barraca
para otra distinta a ti,
sólo puedo esperar tu llegada
o que el amor roce el fin.

Empuñando con fuerza mi vida
por temor a que me la descompongas,
con este sentimiento no adivina
ni la mayor de las pitonisas.

Todo era hielo en mi interior,
un iceberg era mi aura,
con tu presencia se derrite
y en un volcán se transforma.

Buscando la ideal linde
para seguir con tu mirada,
no quiero apartarme de tu camino
y revivir solo en mi morada.

lunes, 11 de marzo de 2013

Ce que j'étais, ce que je suis

   
     Sí, esta vez el título está escrito en francés. Un idioma que me encanta, un idioma que podría dominar a la perfección si no fuese porque se le fue olvidando a mi madre tras pasar aquí más años de los que ha vivido en el lugar donde nació, Thionville (Francia).

     Como habréis podido comprobar los curiosos tras hacer un copia y pega en el traductor, el título significa "Lo que fui, lo que soy". Ha sido elegido porque quiero intentar transmitiros la evolución que he sufrido -a bien, se entiende- en el corto pero absorbente tiempo de vida que llevo con mis veinte años actuales. 

     Veréis, cada vez que me pongo a pensarlo fríamente, me sorprendo a mí mismo. Y es que desde que recuerdo a mi yo más pequeño -con tres o cuatro años, momentos muy concretos- hasta ahora, he experimentado una metamorfosis en mi persona. Debido a la sobreprotección de mi familia en general y de mis padres en particular, inconscientemente fue adoptando una personalidad de timidez extrema. Recuerdo que no hablaba porque sentía un pudor inmenso a equivocarme o a decir algo que pudiese llevar a pensar a la gente cosas hacia mí que no fuesen. Y, cuando me preguntaban, odiaba extenderme demasiado -yo creo que contadas veces lo hice-. 

     Fui creciendo y los motivos de mi timidez cambiaron pero no cesaron. Comenzaba la evolución, eso sí, con los más cercanos. Sólo con personas con las que poseía una relación de confianza suficiente, me empezaba a sentir cómodo y hablar tranquilamente sin miedos aunque, todo hay que decirlo, con ciertas inseguridades. Pero mi timidez persistía, y yo sabía el por qué. Mi situación -para los nuevos, estoy postrado en una silla de ruedas desde que nací- me hacía preguntarme lo que pensaría el resto de mí. Crecer en esta sociedad con algún tipo de problema -sea de la sintomatología que sea-, es difícil. Yo creía que el hecho de estar así, en esta situación, provocaría en la gente ponerme inconscientemente más problemas de los que tengo -y, por desgracia, esto es realidad en algunas personas-. Mi yo interno, incontrolable y mutable, optaba por no hablar demasiado para evitar que, en caso de errar o decir lo que yo llamo un sinsen (sin sentido), no relacionaran lo visible -mi estado físico- con posibles fallos cerebrales. Ya que la ignorancia está presente en muchísima gente de esta sociedad, en la que sin hablar demasiado muchos nada más verme creen que soy menos inteligente que ellos por estar en silla de ruedas, pues yo creía que la mejor opción era hacer precisamente eso, hablar poco para no caer en algo que les pudiese afirmar ese pensamiento.

     Con el tiempo, fui aprendiendo que había escogido el sendero equivocado. Me fui percatando que ese camino no me aportaba del todo bien lo que yo quería conseguir, que se diesen cuenta de que los pocos avispados eran ellos teniendo esos pensamientos simples al relacionar mi estado físico con el estado cerebral que juzgaban sin conocerme. Por esto, tras mi adolescencia bastante rebelde -con mi familia porque fuera era incapaz- fui observando muy poco a poco que lo mejor no era callarme para evitar que afirmaran sus pensamientos sino todo lo contrario, demostrar con creces que estaban totalmente equivocados. Y, ¿sabéis? no sé si es porque he sabido escuchar muy bien -y sé- por no querer hablar demasiado o si me viene de serie pero, desde que me abrí y empecé a hablar lo que tengo que hablar, he comprobado que me expreso bastante mejor de lo que imaginaba. Como digo, creo que el haber escuchado con tanta atención a tantas personas variadas, me ha ayudado aunque, una porción de mí, también cree que algo me viene de los genes.

     Mi punto álgido hasta el momento, ha sido este espacio, mi mar de palabras. El empezar a publicar justo al inicio del año 2011 para todo el mundo que estuviese dispuesto a leerme, fue mi mayor pisada en la cima a lo que desaparición de timidez se refiere. Bien es cierto, que aún quedan restos -para qué engañarnos- pero bueno, tampoco voy a volverme ahora un loco sinvergüenza. Además, todo lo que me está ocurriendo relacionado con el arte de las palabras, me está aportando mucha seguridad en mí mismo. Ya no sólo a la hora de escribir sino personalmente también.

     Seguramente, mi yo interior siga en evolución puliendo aspectos de mi personalidad que me haga poder vivir más a gusto conmigo mismo. Por esto, no os extrañéis si dentro de veinte años realizo otra entrada paralela a esto transmitiéndoos los cambios que he podido dar. Pero eso sí, la base de mi, -mis principios, mis valores, mi forma de pensar-, jamás la cambiaré porque soy lo que soy y si no me aceptase ni consiguiese estar satisfecho con lo que soy, nadie lo podría estar. Y, hoy por hoy, me siento muy orgulloso de cómo soy.

     Os espero dentro de veinte años.

Abel Jara Romero.

martes, 19 de febrero de 2013

Microrrelato erótico (IV)


     Olía a tierra mojada, enseguida me percaté de que estaba lloviendo. Ella me sacaba de mi apartamento solitario para sorprenderme una vez más. Nunca sabía lo que me depararía con ella pues siempre lograba sorprenderme. Admiraba su afán de superación.

     Me metió en el coche. Pero, antes de que arrancase, me colocó su camiseta enrollada en mis ojos para taparlos. No sabéis cómo me ponía esa habilidad que tenía para conseguir sacarse la camiseta sin quitarse lo de encima. Era un deleite, parecía algo muy fácil. No permitía que se viese más de lo debido, al menos, de momento...

     Por el camino, yo me conformaba con mezclar el olor de aquella camiseta recubierta de su perfume corporal combinado con la fragancia del cuero que inevitablemente percibía de los asientos del coche. Era una maestra de la conducción: suave, con talento; muy propio de ella.

     El estacionamiento del coche interrumpió mis ganas de palpar el cóctel completo de todos esos aromas. Pero enseguida lo agradecí pues algo mejor lo sustituyó, algo que llevaba consigo una capa de maravillosa tentación. Tras el parón del coche, sentí su aliento pegado a mi oreja. Un rayo proveniente del cielo parecía poseer todo mi cuerpo tras ese provocador gesto acompañado de unas palabras: "cuando te vibre el móvil, podrás quitarte mi camiseta de los ojos e ir en busca de mí a la casa que verás ante ti". Tenía una voz que me provocaba el cosquilleo más placentero que existiese. Tras esto, sólo oí como se cerraba la puerta del asiento del piloto ¡y qué piloto!

     Un par de minutos después -y obedeciendo sin quitarme su camiseta de mis ojos- noté el vibrador de mi móvil activarse. Había llegado el momento de ver lo que me rodeaba. Todo me intrigaba pero, como os podéis imaginar, eso era lo que más me gustaba. Al descubrir mis ojos, pude ver que me encontraba en un pequeño campo. Frente a mí, una cabaña de madera que, instintivamente, me pareció el sitio más acogedor para un largo rato de locuras.

     Sin entretenerme más, impaciente y no prestando demasiada atención al lugar, me dirigí a aquella puerta de madera. Pronto me arrepiento de un acto: ¿por qué tuve que llamar? ¡Era innecesario! Mi agudo oído advirtió una risa que me hizo sentirme muy pequeño pero, a la vez, me resultó muy sensual. Era un sonido precioso. Un pensamiento inoportuno me vino a la mente aconsejándome que consiguiese esa melodía para el tono del móvil.

     Evacuando a aquel pensamiento, me dispuse a girar el pomo. La primera sorpresa no tardó en llegar, me había quedado con el sistema entero en la mano. En aquella puerta, ahora había un boquete bastante hermoso. Con picardía, no pude resistirme a evitar mirar por ese agujero. Además, algo me decía que eso era lo que ella estaba esperando. Pasados un par de segundos de duda, intenté averiguar sus intenciones -aunque las principales eran claras-. El boquete que había dejado era lo suficientemente grande como para que el ojo entero, e incluso la ceja, lo cubriese. Entonces, llegaba otra nueva sorpresa. ¡No la veía por ningún lado! ¿A dónde habría ido? Sólo pude visualizar un conjunto de paredes de madera desgastada. ¿Y ella? ¿Me habría hecho una jugarreta?

     Ante tal confusión, susurré su nombre para no volver a meter la pata aunque quizás lo estaba deseando para escuchar de nuevo aquella risa tan particular. Tras mi llamada, un leve ¡Shh! me hizo callar. Era ella, entonces respiré aliviado y sonreí por darme cuenta de mis ocurrencias pensando que no estaría allí... Pero, ¿dónde estaba? Aquella baja expresión que hizo que no volviese a decir palabra había venido de muy cerca. Inesperadamente, un golpe -probablemente de un nudillo- chocó contra la puerta. ¡Estaba justo ahí! Tan sólo nos separaba una lámina de madera en forma de puerta.

     "¿Sorprendido?" escuché. "La única que va a hablar voy a ser yo, tú limítate a seguir los pasos que te indique". Las primeras órdenes llegaban y yo, conociéndola muy bien, sabía que no me pasaría nada. Con el campo a mis espaldas teniendo como única protección el coche, hizo que introdujese mi erección por el boquete de la cerradura. Al principio, y como casi siempre, dudé pero al final no tardé en obedecer. Ahora llegaba -dicho con sus propias palabras- mi recompensa. Fue entonces cuando sentí su mano estimulándome.

     A pesar de ello, yo no soportaba que aquel pedazo de madera nos tuviese divididos. Mi objetivo era ella, sin límites, sin ningún impedimento, sin nada que nos distanciase un yoctómetro. Pero ella era muy juguetona, le encantaba desesperarme. Para ir compensándome, según pasaba el tiempo sin poder tenerla al completo, iba alternando métodos para la estimulación. Sabía mover bien la lengua y hacerme llegar al placer mediante los límites del dolor sexual. Se notaba que tenía claro que no me iba el dolor más allá de lo sexualmente placentero.

     Al fin y, tras una manualidad-oral insuperable, obtuve mi mayor condecoración... Su cuerpo se despegó de la puerta y ella misma la abrió con mucho mimo para que los bordes del boquete no rasparan lo que uniría nuestros cuerpos al introducirlo en ella. ¡Mi objetivo estaba logrado!

Microrrelatos Diversos I

Él se propuso ir a un banco, necesitaba sacar dinero y debido a una de sus tantas manías, siempre iba a que se lo entregaran en mano. Por la mañana, siempre a la misma hora, entraba en la sucursal más cercana a su casa. Sabía que le quedaba poco saldo en su cuenta antes de que le ingresaran de nuevo a principios del próximo mes, pero para eso le quedaban aún quince días. Le producía tristeza el saber que la cantidad que hoy iba a retirar era lo último que poseía. Pero no le quedaba más remedio, su hijo necesitaba un tratamiento urgentemente y ese dinero era su única opción.
Había dos personas por delante de él y, entre otra de sus manías, se encontraba la de estar perfectamente alineado con el que tenía delante. A la sorpresa de todos los allí presentes, entraron dos tipos enmallados de una forma muy agresiva. Uno de ellos, sostenía en su espalda una mochila negra destinada a guardar todo lo que pudiesen adquirir que tuviese valor.
Nuestro protagonista, aspirante a periodista y trabajador momentáneo de un supermercado, visualizó un detalle en uno de los atracadores: un tatuaje de un tigre en el brazo derecho. Pero, rápidamente e inconscientemente, sus ojos se dirigieron por instinto al otro atracador que, en su afán de conseguir su botín, sacó una pistola y ordenó tanto a los banqueros como a los clientes que introdujesen todo lo de valor en aquella mochila negra.
Entre tanto, la policía no tardó en llegar y acordonar la zona. Pronto se pusieron en contacto con los delincuentes intentando hacer un trato. La policía usaba al mejor negociador que tenían en el equipo y, muy a su pesar, éste tuvo que ceder en prometer a los atracadores un autobús en la puerta. Además, en el asiento del conductor, habría dos billetes para viajar a Quebec, Canadá. Desde allí, los atracadores tenían planeado emprender hacia Otawa -capital de Canadá- para empezar una nueva vida.
Pero las cosas no salieron del todo bien y, tras un malentendido de nuestro protagonista con uno de los atracadores, un disparo se oyó en aquella sucursal...
Finalmente, el sueño de ambos atracadores se vio desecho. Ambos acabaron entre rejas pero, el peor parado fue nuestro héroe, el hombre que luchó para que no le quitaran lo que salvaría a su hijo: el único dinero que tenia en su cuenta que le obligaron a sacar en el acto para después matarle por meterse una mano al bolsillo interior de su chaqueta. Lo que quería sacar era la foto de su hijo para verle porque sentía que le había fallado.

lunes, 4 de febrero de 2013

El deporte sería más bonito si fuese más limpio


Este titulo es muy importante, deberíamos mirar con perspectiva lo que es el deporte hoy día y lo que podría ser si se practicara cualquier modalidad con unos principios humanos y un respeto.

Por todos es sabido que, por ejemplo, en el fútbol -que es el deporte más seguido- hay un grado elevadísimo de violencia y malas formas. Gestos que ensucian realmente el verdadero sentido que tiene que tener la práctica de un deporte: disfrutar de él. ¿Acaso no sería más entretenido visualizar un buen juego constante? No sé a vosotros, pero a mí me engancharía mucho más ver jugadas magistrales que me sorprendiesen en vez de percibir el gasto de energía en dar patadas, codazos, cabezazos, escupitajos... adrede.

Hace poco, entre mis viajes curiosos por la red, encontré una noticia que me hizo aferrarme a la esperanza. A la esperanza de que aún quedan personas en condiciones dispuestas a practicar un deporte con honestidad, respeto y principios. Y es que, un corredor de cross que iba segundo (Iván Fernández) podría haberse aprovechado de la equivocación del que iba primero (Abel Mutai). Este último, se paró en la línea de meta errónea dejando que Iván Fernández -que iba muy por detrás- le pudiese adelantar para conseguir la victoria. Pero entonces, para la sorpresa de todos, Iván se paró detrás de él señalando la línea de meta real y empujándole para que el merecedor campeón consiguiese su objetivo. Un gesto que demostró lo bonito que es jugar limpio.


Lo peor de esta sociedad es que parece que les gusta degradar las cosas bellas y sanas que tiene la vida, esas actividades que podían aportarnos muchos buenos valores para crecer personalmente. Pero no, como vivimos en un mundo cada vez más desgastado, pues nada, vamos a apoyar la supresión de modales. No sé qué es lo que pasa, pero sí tengo claro que es algo que se debería empezar a cambiar ya. Imaginaos ver como un jugador de fútbol, en vez de aprovechar la ocasión, entrega la pelota al portero que acaba de tropezar. O que viendo una carrera de F1, tras un gasto de combustible a pocos metros de la meta en la última vuelta, el piloto en segunda posición cogiese en el morro del monoplaza al que, hasta hace pocos segundos era claro vencedor, y la FIA decidiese darle los puntos correspondientes tras cederlos el que podría haber ganado suciamente.

Sería otra forma de ver situaciones poco comunes y que, según están las cosas, nos reeducarían a bien. Desde aquí, apoyo a todas las personas del mundo a que hagan deporte. Pero practicarlo con el corazón y no con avaricia ni con el lema "jugar para ganar".

jueves, 17 de enero de 2013

Entrevista a Garonne


Hoy os traigo a una escritora responsable, seria y muy valiosa. Una chica que lucha, como yo, en mejorar poco a poco esta ZOOciedad para transformarla, en lo humanamente posible, en un conjunto de personas con sentimientos (para mí y para muchos, la base perfecta para que esto funcione). Pero es que, además de esto, es una gran creadora de historias únicas. Antes de empezar, darle las gracias por estar tan transparente al contestar. Para aquellos que aún no la conozcan, a continuación, descubriréis a una gran chica y artista...


Quien conozca lo que escribes sabrá que te encanta realizar historias. ¿Cómo comenzó a adentrarse en tu interior ese gusto por la escritura?

Hum… creo que nació conmigo. Recuerdo que, cuando era pequeña (muy pequeña), pintaba los libros y “leía” en voz alta, inventándome las historias que, según mi imaginación, contaban.

¿Crees que tienes algún autor que te ha influido en tu manera de escribir? ¿Cuál?

Sí, creo que escribo muy influenciada por lo que leo. Es algo que me marca. Cuando leo algo, me digo: “tengo que escribir algo así o mejor”. Y, pensando en eso, o en un simple detalle, desarrollo una idea hasta que toma vida propia. Mis influencias más… importantes, por así decirlo, son y han sido J. K. Rowling, Laura Gallego y Patrick Rothfuss, tres escritores a mi juicio absolutamente magníficos.

La lectura va muy unida a la escritura, ¿cuál es el libro y el autor que recomiendas a todo el mundo? ¿Por qué?

El Nombre del Viento, de Patrick Rothfuss, y la segunda parte, El Temor de un Hombre Sabio. ¿Por qué? Bueno, quien los haya leído lo sabrá. Son sencillamente increíbles. Y, quien no los haya leído, no sé a qué está esperando.

Por el contrario, para tu gusto, ¿qué autor y obra te han defraudado más? ¿Por qué?

Siento con toda mi alma decir esto, pero… El Señor de los Anillos, de Tolkien. Las películas habían creado en mi mente unas expectativas muy altas sobre los libros, y cuando empecé a leerme La Comunidad del Anillo… Lo cierto es que no me gustó nada. No porque me pareciera pesado, ni nada de eso… Yo creo que tuvo que ver con la traducción, pero no sé. Tendré que probar con otra.

Cada escritor siente algo personal a la hora de escribir, ¿cómo describirías tus sensaciones en el momento en el que estás escribiendo?

Depende del día, siento una cosa u otra. Pero algo que me pasa siempre es que me abstraigo de lo que tengo a mi alrededor. Es como si tuviera que soportar una carga muy pesada sobre mis hombros y, durante el tiempo que estoy escribiendo, alguien –mis personajes, posiblemente- se ofreciese a cargar con ella.

En tu caso, ¿en qué género te encuentras más cómoda para escribir una historia? ¿Y para leerla?

Para ambas cosas, en la fantasía. Hombre, si el libro es bueno, seguro que me encanta y lo devoro, independientemente del género, pero, aún así, sigue gustándome más la fantasía. Supongo que es porque permite que mi imaginación se extienda más y es lo que he leído desde que era pequeña.

Hablemos de tus historias más conocidas: Entre Besos prohibidos, Crónicas de Thaishat, Distancia, Hojas de otoño y Renacer, ¿cuál es la más especial para ti? ¿Por qué?

Uf… Eso es como preguntarle a un padre quién es su hijo preferido. Pero realmente tengo dos historias favoritas: Crónicas de Thaishat y Besos Prohibidos, aunque ahora Amor al revés sigue siendo amor (mi nueva historia) se está ganando un huequecito dentro de mí. ¿Por qué las tengo más cariño? Supongo que es porque llevo más tiempo ideándolas, conviviendo con sus personajes y sus emociones, y eso me ha llegado a la patatita.

En ocasiones, el personaje preferido no coincide con la historia favorita. De entre tus novelas, ¿con qué personaje te quedas? ¿qué es lo que le hace especial?

Creo que Isis, de Hojas de Otoño. Es el personaje que más se parece a Garonne, mi alter-ego, esa persona que en mi interior desearía ser. Es rebelde, no se deja amedrentar por nada ni por nadie, es lista, sabe tocar el piano, la guitarra y cantar, es pelirroja… En fin, todo lo que a mí me gustaría ser.

A veces, el lugar que te rodea determina mucho la manera de escribir. ¿Qué ciudad te gustaría visitar como fuente de inspiración?

Bueno, pues no lo sé, la verdad. Pero es bastante cierto. Por ejemplo, hace un año pasé una semana en Teruel, en una excursión con el instituto. Tuve anginas, y no podía salir con el grupo, así que me quedaba en la habitación. Un día, cogí un cuaderno que había llevado y me puse a escribir. Y así nació la versión que todos conocen –quienes la hayan leído- de Crónicas de Thaishat. No sé si fue por el sitio o porque no tenía otra cosa que hacer en ese momento, pero me gusta pensar que el ambiente mágico que se respira en Teruel influyó en ese aspecto.

Sé de primera mano que te ha encantado una trilogía del género erótico últimamente. Mi pregunta es: ¿veremos pronto algún relato (breve o corto) erótico de Garonne? Anticipo que me gustaría leerlo.

Grr, Cincuenta Sombras… Pues sí, de cuando en cuando subo en El diario de la Pequeña Phi alguna entrada un tanto erótica, y recientemente he subido un relato erótico que escribí hace bastante tiempo, el año pasado, llamado Hic et nunc.

Tengo una curiosidad… ¿tienes alguna frase preferida que pueda definir o describir de alguna manera tu forma de pensar?

“Todo lo que pueda salir bien, saldrá peor”. Quizá no es una frase brillante, pero realmente define mi forma de ser y de pensar.

Hablando de ti y tu manera de ser y pensar… ¿Puedo preguntarte por qué una persona que parece muy segura al leer sus historias y escritos se siente, contradictoriamente, tan insegura?

Es… Complicado. Como ya he dicho muchas veces, tengo un alter-ego. Cuando escribo, mi… musa, por así decirlo, es mi alter-ego. Ella es quien mi inspira, quien hace que mis personajes sean una versión mejorada de mí misma, que parezcan valientes, fuertes, seguros de sí mismos. Pero yo no soy mi alter-ego, y por eso somos, en cierto modo, tan diferentes.

Si la vida te concediese tres deseos, ¿cuáles escogerías?

El primero, es algo que no puedo decir, ya que no me incumbe a mí, sino a otra persona. El segundo, publicar y tener éxito con mis libros. El tercero… aceptarme a mí misma y ser feliz.

¿Tienes alguna expectativa o meta que te hayas propuesto conseguir este año respecto al mundo de las palabras?

Sí, como ya he anunciado en Las Nubes, me he propuesto publicar tanto Besos Prohibidos como Crónicas de Thaishat I, y estoy decidida a conseguirlo, cueste lo que cueste.

A parte de éste maravilloso mundo, ¿con qué otras actividades te distraes y disfrutas?

Me encanta escuchar música, pintar y dibujar, hacer manualidades, leer –por supuesto- estar con mis amigos y, cómo no, con mi novio.

Siempre pregunto por la opinión de cada uno acerca de la política en este país, ¿te mojas?

Me mojo. Creo que la política de este país es, si se me permite decir esta palabra en una entrevista, una puta mierda. Damos palos de ciego escogiendo a candidatos que sabemos de antemano que lo único que van a hacer es empeorar las cosas, y aceptamos resignados sin hacer nada lo que nos dicen. Yo no sé el resto de los españoles, pero entiendo bastante la etimología de las palabras, y democracia significa “poder del pueblo”. Y en esta supuesta democracia en la que vivimos, más parecida al despotismo ilustrado (“todo para el pueblo, pero sin el pueblo”), nosotros no tenemos ningún poder.

¿Y si tú estuvieses en el poder?

Dudo que pudiera. Lucharía por conseguir que las cosas cambiasen, pero no para situarme en lo más alto de la nación y tomar decisiones. De eso sería incapaz.

Por último, pero no menos importante, ¿tus próximos proyectos?

Escribir Amor al revés sigue siendo amor y su continuación, Helado de vainilla derretido, además de la trilogía Crónicas de Thaishat, que no pienso dejar olvidada por nada del mundo. Terminar Bachillerato con buena nota y empezar la carrera de Clásicas. Y, a partir de ahí… que sea lo que los olímpicos quieran.

lunes, 7 de enero de 2013

La pérdida (V)


No podía ser de otra manera, abuelo, te mereces y te debo la primera entrada del año. Porque llevo demasiado sin dirigirme a ti por ésta vía, porque siento que muchas cosas conseguidas en los últimos meses han sido logradas gracias a que eres mi inspiración. Cosas en las que me hubiese gustado que tu presencia física estuviese acompañándome y aportándome fuerza y seguridad. Aún así, a pesar de no verte en todos esos momentos, sé que has estado conmigo, con nosotros.

Quiero decirte en esta entrada que en cada paso dado respecto a todo lo relacionado con el arte de la escritura, he sentido que me ayudabas. Escritos en esta página en los que me he quedado pensativo tras escribirlos por no reconocerme en tan hermosas palabras y extenso vocabulario que no creía albergar en mí. Sobre todo en las poesías, escribiendo y creando versos te siento de una manera especial, muy especial. Un claro ejemplo fue en la octava poesía "Tú cuerpo, mi fábrica" la que más me sorprendió leer después de escribirla y, casualmente, está resultando ser la más gustada por los lectores.

Nunca creí, ni siquiera me planteé, poder publicar un libro propio. Pero cuando estaba pasando una etapa un tanto difícil y mala (sí, la famosa caída que me mantuvo en cama ocho meses), llegó la inesperada noticia. El hecho de que fuese todo tan de repente y sin planear, me hizo pensar en que, quizás, me estabas guiando a tomar una dirección en mi vida que en otra etapa ni me hubiese planteado escoger. Pero algo me empujó a que fuese por ese sendero y ese algo siento que fuiste tú.

Recuerdo cuando me llegaron los ejemplares, me dije: "ojalá estuviese mi abuelo vivo para llamarle y darle la noticia. Y cuando viniese a visitarnos, enseñarle mi primera obra y que pudiésemos hablar de ella para que entre opinión y opinión me diese algún que otro consejillo". Tras dicho pensamiento, me convencí de que el libro era una realidad gracias a tenerte tan presente en mi interior. Algo parecido ocurrió cuando tuve en mis manos el primer periódico en el que un artículo hablaba de mi libro, también ahí me faltó ver tu entusiasta cara al ver que uno de tus nietos había conseguido tal logro.

Pero lo que sin duda me dio más cólera, fue el no poder compartir contigo en vida el mejor día de mi vida: la primera presentación de mi obra. Esa presentación que podía haberse quedado en un simple día especial pero que se convirtió en el jefazo de los días especiales por lo redondo que me salió todo. Ese día en el que te buscaba entre los allí presentes con la esperanza de que aparecieses inexplicablemente. Una vez más, te sentí, sentí que a pesar de no poder verte estarías merodeando por allí, quizá entre el grupillo de la derecha, o en el del centro, e incluso en el de la izquierda; pero estarías ahí haciendo que todo estuviese saliendo tan bien.

Así, podría rellenar muchos párrafos narrando días en los que eché de menos que mi abuelo me viese haciendo cosas y viviendo experiencias que ni siquiera había imaginado pasar, como el día de la entrevista en la radio o el día en el que comencé a escribir mi segunda obra (aún sin acabar). Pero no sólo en lo relacionado con las palabras te he sentido cerca, sino también en el día a día.

Y ahora, aquí te tengo, frente a mí personificado en una estupenda y curradísima figura de fimo que me hace sentirte más unido a mí. Una figura con detalles grandiosos, una figura que parece que de un momento a otro va a cobrar vida de lo bien que te representa. Una figura que me ha regalado el conocer más de ti debido a las fotos que he podido reunir para su preparación. Fotos de cuando eras joven, del día de tu boda con la abuela, de días divertidos con tus dos hijas (mi madre y tia)... Fotos que he escaneado para tenerlas tras devolver las originales a mi abuela.

Ojalá pasase como en esas películas fantásticas en las que todo puede pasar y tu alma se fusionase con dicha figura y de un salto se despegase de la peana en forma de folio para hablar conmigo y poder oír tu voz de nuevo. Aunque da igual, ¿sabes por qué? porque siempre sabré que sigues vivo dentro de mi mente. Espero que ese proyecto especial que estoy preparando para publicar, ese que tú y yo sabemos, sea una obra que llegue a muchos para que así puedan conocerte todos un poquillo más.

Has sido y eres el mejor abuelo del mundo. Espero volver a verte y hablar contigo cuando mi vida se agote. Hasta entonces, por favor, no dejes de ser mi inspiración. GRACIAS, TE QUIERO.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Microrrelato erótico (III)

 

Fue en aquella habitación, en aquella habitación de paredes lisas...

Ella estaba tumbada, miraba con imaginación al techo. La suave y fina colcha arropaba su espalda, pues se acostó encima de ella. Permanecía con los tacones, las medias y las bragas negras, siempre llevaba ropa interior negra. Respecto a la vestimenta superior, decidió dejarse la camisa dejando entrever su sostén del mismo color. Y fue entonces, sólo entonces, cuando decidió sumergirse en su mundo de fantasía y placer.

El techo jugaba un buen papel, pues a juzgar por las horas que eran, se creaban sombras muy sugerentes en él. Gracias al aleteo que provocaba el leve viento en las prendas que tenía tendidas, el juego fue tomando una dirección muy pero que muy divertida. Eso, unido a su incesante imaginación, conllevó a un cóctel explosivo.

Se formaba sus propias historias con ayuda de aquellas sombras en movimiento. Por lo que percibí por sus expresiones faciales y sus giros de cabeza, incluso cada vez añadía más personas a ese rol descontrolado. Iba todo en aumento, pero parecía tenerlo todo esquematizado, a pesar de que ella no se movía de aquella cama, algo me decía que en su mente perversa vivía distintas situaciones, aunque todas con el mismo objetivo.

Seguía resguardada bajo la poca ropa que permanecía en su cuerpo, pero eso no era frontera para que el viaje de sus manos y dedos continuase. Inconscientemente cogió una costumbre, sí, estoy seguro, por algún estúpido motivo prefería su mano izquierda para sus senos y la derecha para su desierta vagina. Esta última mano había decidido quedarse perenne en su zona adjudicada pero la otra, la izquierda, era una mano obrera. No sólo se encargaba de los senos, aunque fuese donde más tiempo pasara, sino que también subía para acariciar el cuello o, en ocasiones, bajaba hasta el limite del ombligo. A veces, también era la mano juguetona que introducía el dedo índice y anular en su boca para humedecerlos mientras rozaba su lengua.

Ya os lo vengo diciendo, yo lo veía, lo observaba todo atentamente. Ella no lo sabía y eso en cierta medida era lo que me excitaba aunque más me excitaban otros determinados momentos, ya lo creo. Ella seguía, parecía que no iba a cesar nunca. Yo permanecía quieto, inmóvil, intentaba controlar al máximo mi respiración para que no fuese sonora. Gracias al lugar que me agencié, ella no podía verme pero yo a ella sí. El espejo de su habitación era mi aliado junto al ángulo desde que observaba, ese ángulo desde el que era capaz de visualizarla sin que ella me descubriese.

De pronto, empezó a jadear y a susurrar cosas que no pudo mi oído percibir. Sí, amigos, estaba llegando al clímax y fue cuando lo sorprendente sucedió... Me estaba sorprendiendo desde el principio con sus inesperados vaivenes que reproducían sus manos en su cuerpo, pero eso, ese momento sí que fue sorprendente e inesperado. Gritó mi nombre, sí, y no fue casualidad, no. Desde el minuto uno supo que yo me hallaba allí gracias al reflejo de la peana de la lámpara que se encontraba al filo de su mesita de noche. Yo, inocente, creí ser el listillo pero ella, astuta, lo supo todo desde que entró en la habitación. Y fue después de gritar mi nombre cuando se dirigió directamente a mí pidiéndome que saliese de mi escondrijo para revivir e incluso superar todas las sensaciones que había tenido en ese período. Sólo puedo deciros una cosa, lo visto a través del espejo fue un simple calentamiento para lo que vino después... Fue sublime.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Entradas más leídas


Hace unos días os traje las estadísticas respecto a las visitas. Hoy os dejaré con las entradas que han recibido el mayor número de esas visitas. De nuevo, THANK YOU, sois el motivo de que esto siga adelante este año que entra. Prometo seguir superándome y traeros de forma más constante nuevos post. Como sabéis, se aceptan sugerencias y propuestas de temas que os gustaría que tratase. Sin más demora, os dejo con el top ten de las entradas más leídas:

Gracias a esto puedo deducir ciertas cosas que me guían un poco sobre lo que os puede atraer para futuras entradas.
También comentaros que la sección más seguida ha sido la denominada "Sagas". En ella, seguiré añadiendo los enlaces a futuras partes de esas sagas que, como sabéis, son muy especiales. 

Daros, una vez más, las GRACIAS por este año 2012 lleno de buenos sentimientos. Espero que el que entra sea incluso mejor porque, ¿cuál es uno de los objetivos de este blog? sacar el sentimentaloide que todo el mundo llevamos dentro. A mayor sentimentaloides, mayor humanidad en el mundo y, por tanto, mejor irá.

 

viernes, 21 de diciembre de 2012

Sorpresa

"Si la vida fuese una sorpresa, tú serías mi vida porque has sido la mayor y mejor sorpresa que me ha dado la vida últimamente".
Abel Jara Romero

lunes, 10 de diciembre de 2012

Décima poesía

"Me transformas en Spiderman"

Eres mi Mary Jane Watson
con mis redes te daré caza
doquier vayas me guiará el ocaso
para así entregarte mi alma.

Como una onza de chocolate
derretirme quiero en tu boca
para después yo salvarte
del villano que en mí provocas.

Mi sentido arácnido 
de tus deseos es el profeta
pues no hay nada más básico
que el conocer a tu pareja.

martes, 4 de diciembre de 2012

Microrrelato erótico (II)


Los labios, húmedos y cálidos, acariciaban los de su compañero de pasiones. Ella pretendía complacerle como ninguna lo había conseguido, quería superar cualquier expectativa. Estaba dispuesta a lo que él le pidiese. Quería exteriorizar toda la sensualidad que una mujer como ella, morena y con hermosura suprema, poseía. Las caricias comenzaban a bailar entre ambos cuerpos, era un combate con final feliz.

Era tal el goce que, en ocasiones, unas sonrisas complacientes encendían las luces del universo. Eso provocaba aún más excitación entre ellos. Era curioso, pues cuanta más iluminación gastaban más energía adquirían.

Eran como plena agua en proceso de evaporación, y no por el manifiesto de sudoración, que también, sino porque el uno transformaba al otro en seres divinos consecuentes del placer. Cualquier poder mágico o paranormal era un nada en comparación con la fuerza y lo extrauniversal que ellos creaban. 

Abel Jara Romero.

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PODER NO DEPENDE DE NUESTRA CONDICIÓN FÍSICA O DE LO QUE NOS RODEA, PODER DEPENDE DE LA DISPOSICIÓN INTERNA DE CADA UNO. Y YO, ¡PUEDO!
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