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jueves, 29 de agosto de 2013

Microrrelato erótico (VI)



-No tenemos mucho tiempo.
-¿Por qué?
-Pronto llegará...
-Estoy harto de que sea él el que se quede después abrazándote.
-Pronto, amor, ya lo hablamos hace poco. Disfrutemos del momento.
-A veces, siento que me utilizas.
-No digas eso, te he dicho en mil ocasiones que es complicado pero que te quiero a ti. Siempre ha sido así. Pronto serás tú quién me abrace toda la noche después de hacer el amor hasta quedarnos tísicos.
-Lo estoy deseando. Me importas demasiado y es por eso que aguanto.
-Lo sé.
-Ven aquí...

Sus cuerpos se humedecieron, sudaron, chocaron hasta fusionar sus almas. El tiempo no existía para ellos y fue el tiempo el que les pasó una mala jugada. Alguien entraba en la habitación...

-Hola, ca... ¿¿cariño??
-Te lo puedo explicar.
-¿¿Me lo puedes explicar?? ¡No hay explicación!
-Es verdad. En realidad le quiero a él, supongo que es mejor ser sincera.
-Pues si tanto le quieres no sé que coño hacías conmigo, parece que lo tienes claro.
-Su.. supongo que el miedo a abandonar la rutina y a las ventajas de la vida contigo.
-¿En serio? ¿Por dinero, por los caprichos?
-Puede ser. Suena a superficial, lo sé... quizá lo sea.

Después de aquello, el chico que se encontró con la decepción de su vida salió de la casa dando un portazo.

-¿Es cierto lo que has dicho? Creí que era porque llevabas un tiempo con él y el cariño, que no amor, te impedía encontrar el momento para dejarle y que los caprichos y su vida te daban igual.
-Y me dan, amor, me dan igual.
-Mírame a los ojos y dímelo. Me enamoré de ti por tus principios y valores y no por tu físico a pesar de estar tan buena.
-(Suspiro)
-Mira, yo estoy muy enamorado de ti pero ahora mismo tengo dudas de ti y de tu interior. Prefiero pensar, ya te llamaré mañana o cuando me aclare porque me ha chocado demasiado tu conversación con ese... Y en los momentos de calentón se descubren también ciertas cosas... Adiós.

Desde ese día, ella no volvió a saber nada de ninguno de los dos. No tendría a nadie que la abrazara. Jamás volvería a encontrar a alguien que desease quedarse con ella toda la noche para contemplarla mientras dormía.


3 comentarios:

  1. Buaaah es picante, triste y muy buena la verdad, es como si necesitara una segunda parte que nunca debe revelarse para mantener la intriga! Un beso cielo! Pásate!

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, Lucía. Eso era exactamente lo que pretendía con este microrrelato erótico.

      Un besazo enorme,
      Abel Jara Romero

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  2. Más que un microrelato erótico yo lo considero una reflexión la verdad, pero pese a eso, muy buena y me encanta.

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