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jueves, 23 de mayo de 2013

Tinta Roja, II

     Rotaba su paraguas sobre el eje del mismo mientras dirigía sus pasos acelerados hacia el lugar del crimen. El entorno de edificado antiguo acompañado de claridad grisácea consecuente del nefasto tiempo, hizo que se estremeciera creando sensaciones extrañas en su interior, como si de un pálpito desagradable se tratara. Con la otra mano, la izquierda, se rascaba la parte interna de un bolsillo del largo abrigo de piel. Era una de sus muchas manías pues el roce apenas le llegaba a aliviar algún picor que pudiese tener, aunque en esta ocasión el gesto lo hacía inconscientemente.

     Siempre que sus superiores le pedían que un caso específico lo llevase él mismo, se crecía y se sentía realmente realizado como policía, a pesar de tener normalmente a cuatro hombres a su cargo. Pero bien sabían todos sus compañeros de profesión que lo que más temía era que surgiese algún extraño caso cerca de su habitual vivienda, en esta ocasión, exactamente a una distancia de cuatro largas calles. La probabilidad de que tuviese alguna relación con él era escasa pero los años de experiencia en el cuerpo le hacía estar continuamente alerta.

     Antes de entrar al edificio indicado, a mitad de escalera para llegar a la puerta del portal, dio un giro de ciento ochenta grados y se concentró en el impacto de las gotas de lluvia contra el asfalto. Tras unos segundos de aturdimiento, se puso en marcha abriendo la chirriante puerta vieja.

     En el segundo piso, a falta de otros dos para entrar al lugar de los hechos, se cruzó con uno de sus compañeros que ya había estado ante el cuerpo asesinado.

- ¿Situación?

- Mujer, treinta y seis años. Su hermana, Nicole Ruiz, ha dado el aviso esta mañana. La víctima descansa sin ropa en su cama con cinta adhesiva en orificios de entrada de aire, nariz y boca. El cuerpo presenta, también, golpes estomacales y una señal en la pierna izquierda en forma de "A". Según la forense, falleció anoche entre las nueve y las once, aproximadamente.

- ¿Causa de la muerte?

- Sin confirmar.

- Lo imaginaba, por esto me han asignado el caso. Y estoy seguro de que no hay sospechosos concretos, ¿me equivoco?

- No, así es. Todos los familiares de la víctima y personas del edificio tienen buenas coartadas. No hay ningún hilo del que tirar.

- De momento.

     Confiado de saber lo buen rastreador que era, entraba en el apartamento pidiendo con respeto pero con autoridad que todo el mundo, a excepción de él mismo, saliese de allí.

     Con precisión y siendo muy minucioso, empezó a observar el salón primero. Los cuadros del mueble no seguían un patrón, unos miraban al frente y otros estaban ligeramente girados, sin orden aparente. Los cuatro cojines del sofá también parecían haber sido colocados de forma aleatoria.

     Al principio, no encontraba el qué pero sabía que en ese salón algo no cuadraba. Echando otra ojeada rápida, pronto se preguntó algo. ¿Por qué todo parecía estar originalmente ordenado mientras las sillas de la mesa estaban perfectamente colocadas presentando casi la misma distancia unas de otras y respecto a la propia mesa?

     Con eficacia, se centró en revisar una por una las cuatro sillas que rodeaban la mesa con aquel florero blanco en el medio de ella. Las dos que tenían prácticamente la pared detrás de ellas, apenas les echó un vistazo. No obstante, les revisó las patas. Con las otras dos, las que casualmente tenían de espaldas la puerta del salón, se tomó más molestias. Entonces recordó un detalle que le había dado su compañero al subir las escaleras, la marca en la pierna de la víctima había sido escrita en el lado izquierdo del cuerpo. Así fue cuando lo supo, sabía que encontraría algo en la silla de la izquierda. No se confundía, a diferencia del resto de las sillas, ésta presentaba una pequeña separación en una de sus patas en el punto de unión con la zona en la que se sujetaba.

     Tras quince minutos solo en aquel apartamento, salía de él con algo entre manos. Para sorpresa de todos, llevaba encima de uno de sus hombros una silla que pertenecía al lugar del crimen. Al percibir el gesto extraño de algunos compañeros soltó una frase...

- Ya no la necesitará.

     Mientras bajaba las escaleras con el objetivo de salir del edificio, volvió a encontrarse al compañero que le informó a su llegada y con el que tenía la relación más estrecha dentro del cuerpo.

- ¿Has encontrado algo? ¿Alguna marca más en el cuerpo?

- Ni siquiera he entrado en la habitación. Me ha bastado con lo visto en el salón.

- Ya veo, quizá haya sido mejor para que no faltase algo más en el apartamento -bromeó entre risas-.

- Bueno, me voy a mi casa a analizarlo y estudiarlo todo. Si hay alguna novedad, no dudes en avisarme. Creo que tenemos trabajo por delante.

- Miedo me da cuando oigo frases de ese tipo salir de tu boca.

     El inspector de policía salía de aquel edificio alto sin necesidad, esta vez, de abrir el paraguas. Las nubes le seguían rumbo a su casa ocultando los rayos de luz solar que tanto disfrutaba él cuando chocaban contra su piel. Sus pasos se creaban con una velocidad mucho más calmada comparada con el momento en el que iba en dirección contraria. Seguramente, el ir pensativo era culpable de que así fuese. Pero, con un caso como aquél, no podía permitirse el lujo de desconectar durante mucho tiempo.

3 comentarios:

  1. Ahora vas tú. Ya deje un comentario en el otro blog, así que ahora te toca a ti.

    1-.¿Cómo puede ser, que de la noche a la mañana, la puerta de edifico chirrié, cuándo en la noche anterior no hizo ningún ruido?
    2-.Otra vez esta situación, el oficial dice que esta, amordazada en los orificios de aire de nariz y boca, ¿un asesino no ataría a su victima para que no pudiera defenderse si despierta antes de morir? (si no lo entiendes bien, mira en el otro comentario, lo explico mejor)
    3-.Me resulta raro -sin ofender- que el oficial sea tan... ¿Engreído y arrogante? No es lógico que un policía, después de revisar una habitación por no se cuantos minutos sepa que hay algo que no cuadra con solo mirar las sillas alineadas, es demasiado... ¿Rebuscado?
    Pero dejaré que me expliques los motivos.


    Un besazo

    Serela Ense

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  2. Veamos, te comento...

    1. Respecto al chirrido, he vuelto a leer el primer capítulo por si acaso, y es un detalle que no se especifica. Por lo que, perfectamente, puede existir tal chirrido pero no puntualizarlo en el primer capítulo pero sí en este.

    2. Entiendo lo que te preguntas. Pero es cierto, si lo consultas, que una cantidad elevada de cloroformo inhalado puede servir perfectamente para que se produzca la situación del ahogo sin despertar. Antiguamente, se usaba el cloroformo como anestesia para la cirugía por lo que es obvio que ni el dolor ni la falta de aire será motivo suficiente para que el asesino se preocupase de su escapada. De ahí que no se preocupe e incluso aproveche el tiempo para hacer limpieza.

    3. Sobre el personaje del policía, decirte que forma parte de él, de su carácter. De hecho, el caso se le asigna específicamente precisamente por sus reconocidas habilidades respecto a la observación minuciosa. Es cierto que tiene un grado demasiado elevado de seguridad propia pero él cree que tiene motivos para ello. En la realidad, existen miembros del cuerpo con estas características, tanto a lo relacionado con la precisión para observar como a lo relacionado con su propio carácter.

    Espero haberte resuelto las dudas, siempre que tengas más, se te intentarán explicar.

    Un besazo y gracias por el comentario pues pueden plantearse esas cuestiones y así están aclaradas.

    Abel Jara Romero

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  3. Hola:
    Bien, he de comentarte que me gusta mucho como te esprésas. La forma en la que escribes es muy original.

    Una amiga me recomendó leer esta novela. ¡¡No me está decepcionando en absoluto!!
    Solo quiero preguntarte algo.
    -Ya se que el detective es, quizás demasiado, seguro de si mismo. ¿Ve que una de las sillas esta mal colocadas y se la lleva? Creo que es demasiado suponer ¿Me entiendes?.
    Pero si con eso resuelve el caso, ese hombre tiene un don.

    Gracias por leer este mensaje.

    Un beso.

    ResponderEliminar

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