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domingo, 30 de diciembre de 2012

Microrrelato erótico (III)

 

Fue en aquella habitación, en aquella habitación de paredes lisas...

Ella estaba tumbada, miraba con imaginación al techo. La suave y fina colcha arropaba su espalda, pues se acostó encima de ella. Permanecía con los tacones, las medias y las bragas negras, siempre llevaba ropa interior negra. Respecto a la vestimenta superior, decidió dejarse la camisa dejando entrever su sostén del mismo color. Y fue entonces, sólo entonces, cuando decidió sumergirse en su mundo de fantasía y placer.

El techo jugaba un buen papel, pues a juzgar por las horas que eran, se creaban sombras muy sugerentes en él. Gracias al aleteo que provocaba el leve viento en las prendas que tenía tendidas, el juego fue tomando una dirección muy pero que muy divertida. Eso, unido a su incesante imaginación, conllevó a un cóctel explosivo.

Se formaba sus propias historias con ayuda de aquellas sombras en movimiento. Por lo que percibí por sus expresiones faciales y sus giros de cabeza, incluso cada vez añadía más personas a ese rol descontrolado. Iba todo en aumento, pero parecía tenerlo todo esquematizado, a pesar de que ella no se movía de aquella cama, algo me decía que en su mente perversa vivía distintas situaciones, aunque todas con el mismo objetivo.

Seguía resguardada bajo la poca ropa que permanecía en su cuerpo, pero eso no era frontera para que el viaje de sus manos y dedos continuase. Inconscientemente cogió una costumbre, sí, estoy seguro, por algún estúpido motivo prefería su mano izquierda para sus senos y la derecha para su desierta vagina. Esta última mano había decidido quedarse perenne en su zona adjudicada pero la otra, la izquierda, era una mano obrera. No sólo se encargaba de los senos, aunque fuese donde más tiempo pasara, sino que también subía para acariciar el cuello o, en ocasiones, bajaba hasta el limite del ombligo. A veces, también era la mano juguetona que introducía el dedo índice y anular en su boca para humedecerlos mientras rozaba su lengua.

Ya os lo vengo diciendo, yo lo veía, lo observaba todo atentamente. Ella no lo sabía y eso en cierta medida era lo que me excitaba aunque más me excitaban otros determinados momentos, ya lo creo. Ella seguía, parecía que no iba a cesar nunca. Yo permanecía quieto, inmóvil, intentaba controlar al máximo mi respiración para que no fuese sonora. Gracias al lugar que me agencié, ella no podía verme pero yo a ella sí. El espejo de su habitación era mi aliado junto al ángulo desde que observaba, ese ángulo desde el que era capaz de visualizarla sin que ella me descubriese.

De pronto, empezó a jadear y a susurrar cosas que no pudo mi oído percibir. Sí, amigos, estaba llegando al clímax y fue cuando lo sorprendente sucedió... Me estaba sorprendiendo desde el principio con sus inesperados vaivenes que reproducían sus manos en su cuerpo, pero eso, ese momento sí que fue sorprendente e inesperado. Gritó mi nombre, sí, y no fue casualidad, no. Desde el minuto uno supo que yo me hallaba allí gracias al reflejo de la peana de la lámpara que se encontraba al filo de su mesita de noche. Yo, inocente, creí ser el listillo pero ella, astuta, lo supo todo desde que entró en la habitación. Y fue después de gritar mi nombre cuando se dirigió directamente a mí pidiéndome que saliese de mi escondrijo para revivir e incluso superar todas las sensaciones que había tenido en ese período. Sólo puedo deciros una cosa, lo visto a través del espejo fue un simple calentamiento para lo que vino después... Fue sublime.

2 comentarios:

  1. Aprovecha el tirón de "50 sombras de Grey" y publica una historia o reúne microrelatos!
    Patt.

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    Respuestas
    1. Otro proyecto más... no voy a tener tiempo para tanto: quiero publicar próximamente un libro especial de poesías, una nueva novela de terror pero de diferente estilo al de "Underwater Terror" y ahora se añade otro libro de recopilación de microrrelatos eróticos... Tener proyectos en mente siempre es bueno, ¡a por ellos! Gracias por tu fidelidad de comentar siempre que puedes Patt. Un besazo!

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